FECHA 20 de septiembre de 2003
LUGAR Coliseo romano de Nimes, Francia
ENTRADA Media plaza
TOROS
RESEÑA Joao Moura (saludos y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y oreja)
Rui Fernándes (saludos y saludos)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Herederos de Manuel Vinhas, número 162, 438 Kg. De salida FUSILERO (2 rejones de castigo); en banderillas GAYARRE (2 banderillas) y CAMPO GRANDE (2 banderillas); y para el último tercio NATIVO (3 cortas y un rejón de muerte tras pinchazo).

Segundo toro de la Ganadería de Herederos de Manuel Vinhas, número 150, 522 Kg. De salida COYOTE (2 rejones de castigo); en banderillas LABRIT (3 banderillas); y para el último tercio NATIVO (2 cortas, 2 cortas a dos manos, dos rosas a dos manos y un rejón de muerte con dos descabellos pie a tierra).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

 

   
 

Se rompió la buena racha que Pablo Hermoso de Mendoza llevaba con el rejón de muerte y eso privó al navarro de un triunfo rotundo en el Coliseo romano de Nimes, dentro de un festejo matinal con claros tintes portugueses. Decimos lo de los tintes lusos por que el cartel estaba compuesto, salvo en el caso de Hermoso de Mendoza, por toreros y toros de ese país.

A la buena corrida de los Herederos de Manuel Vinhas, dieron buena réplica los caballeros, destacando la monta y lidia de Pablo Hermoso de Mendoza, que posiblemente atraviese el momento más importante de la temporada y que volvió a sumar una nueva puerta grande, pese a que no estuvo certero a la hora de matar, lo que, por otra parte, le privó posiblemente de haber obtenido algún rabo de sus enemigos.

La primera faena rozó la perfección desde el instante en que FUSILERO se pegó al rabo al toro de Vinhas y lo paró en redondo, en el espacio de una moneda, sin un solo toque y a milímetros de distancia entre la piel y las astas. El público ya comenzaba conectar con el navarro, que continuó con dos quiebros para dejar sendos rejones de castigo en el morrillo del toro, rematando el segundo de ellos con tres piruetas continuas. El toro tenía un buen son y también lo demostró galopando tras la cola de GAYARRE que le enceló a lo lardo del anillo oval nimeño. Transmitió emoción el toreo del castaño, pero quien acabó poniendo los pelos de punta al público fue CAMPO GRANDE que llevó al toro pegado al estribo, mostrando la barriga y sin distancias. Sensacional el caballo del hierro de Vidrié, gustando y gustándose. El respetable se lo estaba pasando en grande y continuó con NATIVO la fiesta, con tres cortas, sin solución de continuidad y varios golpes de "teléfono". Por desgracia necesitó un pinchazo antes de enterrar media estocada que fue definitiva.

El quinto de la tarde, también fue un buen toro, aunque al final de la faena echaba la cara demasiado arriba y por eso dificultó el momento del rejón de muerte. Sí que galopó con emoción y codicia tras COYOTE que emuló a su compañero de cuadra en el toreo circular, cortito y en la precisión de los dos rejones de castigo. El toro estaba un tanto aquerenciado a una zona de la Plaza, de donde LABRIT lo tuvo que sacar, no sin dificultades en los primeros intentos. Cuando lo consiguió, volvió a ejecutar tres banderillas, perfectas de ejecución y colocación y en las que siempre concedió todas las ventajas al toro. El alboroto en los tendidos llegó con NATIVO y la colocación de las banderillas cortas y sobre todo, un espectacular par de cortas a dos manos. Pero esto no fue todo, porque tras este par, Pablo volvió a tomar, ahora dos rosas, y las colocó en el morrillo del toro, también a dos manos, pese a la dificultad que el toro oponía, echando la cara arriba. La plaza estaba entregada y Pablo hubiese obtenido el rabo de su enemigo si hubiese acertado con un buen rejón de muerte, pero sólo lo enterró en su mitad y necesitó de dos golpes de descabello pie a tierra.