FECHA 31 de agosto de 2003
LUGAR Plaza de toros de Linares, Jaén, España
ENTRADA Tres cuartos de plaza
TOROS
RESEÑA Leonardo Hernández (oreja y dos orejas)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas)
Marín Porrás (dos orejas y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Sánchez Cobaleda, número 38, 520 kilos, de nombre Coletero. De salida COYOTE (2 rejones de castigo); en banderillas CHICUELO (2 banderillas) y DANUBIO (2 banderillas); y para el último tercio CERVANTES (3 cortas y un rejón de muerte, tras pinchazo).

Segundo toro de la Ganadería de Sánchez Cobaleda, número 33, 530 kilos, de nombre Granito. De salida FUSILERO (2 rejones de castigo); en banderillas GAYARRE (2 banderillas) y NATIVO (3 banderillas); y para el último tercio MISTRAL (2 rosas y un rejón de muerte, tras pinchazo).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

LABRIT y PERALTA

   
 

Lluvia de orejas en la tradicional corrida de rejones de la Feria de San Agustín 2003, con la que se cerraba el ciclo de corridas mayores y en la que los tres rejoneadores salieron a hombros al final del festejo, como, por otra parte, viene siendo tradicional en los últimos años.

Pablo cuajó dos buenas faenas, destacando en la primera de ellas montando a CHICUELO y a DANUBIO en banderillas, sobre todo este último, con el que toreó muy encima y muy cerca de la cara del toro. CHICUELO brilló en la ejecución de las piruetas. También brilló CERVANTES en la colocación de las banderillas cortas. No obtuvo más trofeos porque tras pinchar en una ocasión, el segundo rejón descordó al toro.

Se superó Pablo a sí mismo, en el quinto, donde ya desde el primer tercio con FUSILERO consiguió que los tendidos estuviesen pendientes. Dos buenos rejones de castigo, y buen toreo con la bandera y con la cola del equino, templando al "patas blancas" y dejándolo sueva para el galope templado de costado de GAYARRE que volvió a brillar a gran altura, destacando dos banderillas muy ajustadas y muy bien rematadas. Otro que se hartó de torear, y de torear cerca, fue NATIVO, con el cual Pablo estaba tan a gusto que incluso colocó una tercera banderilla, inhabitual en él. Sorprendió sacando a MISTRAL para el último tercio, y se notó que el caballo no está acoplado a este tercio, pero no obstante colocó al primer intento las dos rosas y tras un pinchazo, enterró el rejón hasta la bola.