PREVIO FICHA RESEÑA GALERIA PRENSA
03/08/2003 HUELVA

 

Octava comparecencia de Pablo Hermoso de Mendoza en las Ferias Colombinas de Huelva, en una Feria que salvo en su edición del año 1999, en las otras cinco, han visto salir por la puerta grande al rejoneador navarro, conquistando además todos los premios de la Feria otorgados al Mejor Rejoneador en las temporadas 1996, 2000, 2001 y 2002.

La primera actuación en el coso onubense nos lleva al 1 de agosto de 1996, ante toros de María Palma y junto a Joao Moura, Javier Buendía y Andy Cartagena. Pablo, cortó dos orejas en su toro y dos en collera con Joao Moura, que precisamente reaparecía tras unos días parado por el fallecimiento en accidente de circulación de su hermano Benito. Cuando terminaron con el toro de collera, Joao Moura se fundió entre lágrimas, en un sincero abrazo con su amigo Pablo Hermoso de Mendoza y ambos brindaron el triunfo al cielo. El triunfo de Pablo contó con la colaboración de caballos como ALDABICA, GALLO, CHICUELO, CAGANCHO o PRINCIPE.

El siguiente año, y el mismo día, se presentaba un cartel de seis para seis, así Antonio Ignacio Vargas, Javier Buendía, Fermín Bohórquez, Pablo Hermoso de Mendoza, Paco Ojeda y Natalie, se enfrentaban a seis toros de Arruci. Pablo triunfó especialmente a lomos de CAGANCHO y mató de un rejonazo sobre VENTURA obteniendo las dos orejas del enemigo que le tocó en suerte.

La tarde más triste de Pablo en el coso colombino, fue la del 1 de agosto de 1999, compartiendo cartel con Fermín Bohórquez y Andy Cartagena, ante un pésimo encierro de Arruci. La cosa ya se comenzó a poner fea desde la mañana, con la llegada de los caballos a la Plaza de Toros, y con BATISTA con un fuerte cólico que hizo incluso temer por su vida. Así un equipo veterinario y el propio Pablo, que no se fue al hotel hasta la hora misma de vestirse para la corrida, atendieron al animal, tratando de deshacerle el "bolo" que interrumpía el intestino. Ya en la plaza por la tarde, Pablo se enfrentó al peor lote, dos auténticos armarios, que no se movieron de las tablas y que en ningún momento siguieron a las cabalgaduras, teniendo que hacer todo el caballero y pisar unos terrenos realmente comprometidos. En la lidia del segundo toro destacar a ALDEBARAN (en la imagen) que se la jugó una y otra vez ante el manso. A medida que avanzaba la lidia, un sector del público comenzó a corear el nombre de CAGANCHO, pidiendo su comparecencia en el ruedo, lo cual Pablo no consideraba oportuno dada la nula movilidad de los toros, y el poco lucimiento que el caballo iba a alcanzar con ellos. El griterío se iba haciendo mayor, cuando un espectador insultó a Pablo, y éste en un momento de nervios le hizo un gesto despectivo con la mano. Así, con un sector del público pitando y pidiendo a CAGANCHO y otro sector agradeciendo el esfuerzo del rejoneador ante tamaño toro, se llegó al final de la faena, en la que Pablo escuchó división de opiniones, habiendo saludado desde el tercio en su primer toro.

Pero la cosa no acabó ahí, porque tras la faena, Pablo, lo primero que hizo fue salir a comprobar el estado de BATISTA, y este gesto parte del público y de la prensa se lo tomó como que Pablo abandonaba la Plaza por el incidente anterior, incluso algún periodista, escribió que salió escoltado por la policía por el altercado. Pablo salió por ver el caballo y a los pocos minutos estaba otra vez en el callejón, esperando a que la corrida terminase.

Tras los hechos acaecidos en la temporada anterior, el 6 de agosto del 2000, Pablo se presentaba con cierta preocupación por el recibimiento que la afición le podía dispensar, pero, se demostró que lo del año anterior había sido un hecho aislado, y desde el mismo paseíllo se pudo comprobar la buena disposición del público onubense hacia el navarro. Así Pablo, se entregó como en las mejores tardes, cortando tres orejas a su lote de Javier Molina, saliendo a hombros, y conquistando los Trofeos más importantes de la Feria. El cartel lo completaban Leonardo Hernández y Fermín Bohórquez y esta vez, además de CAGANCHO, actuaron LABRIT, MAGRITAS, CHICUELO, ALBAICIN, SILVERIO y BORBA.

El 5 de agosto de 2001, Pablo toreó montando a LABRIT, TABASCO, DANUBIO, CAGANCHO, CHICUELO, BATISTA y MARIACHI, y volvió a triunfar ante una corrida de Viento Verde, de la que obtuvo una oreja de cada toro, saliendo de nuevo en hombros, sin poder triunfar aquella tarde, Javier Buendía y Fermín Bohórquez.

La misma ganadería se lidió el 4 de agosto de 2002, ahora con un cartel integrado por Leonardo Hernández, Fermín Bohórquez y Hermoso de Mendoza, que empleó esa tarde a caballos como EBANO, MONTERREY, CHICUELO, DANUBIO, ALBAICIN, BATISTA y MARIACHI (foto derecha) para obtener una oreja de cada uno de sus enemigos y abrir de nuevo la Puerta Grande de la Feria Colombina.

VER CARTEL

FECHA 3 de agosto de 2003
LUGAR Plaza de toros de Huelva, España
ENTRADA Media plaza
RESEÑA Joao Moura (oreja y oreja)
Leonardo Hernández (silencio y vuelta)
Pablo Hermoso de Mendoza (silencio y dos orejas)
TOROS
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Benítez Cubero, número 95. De salida MISTRAL (3 rejones de castigo); en banderillas GAYARRE (3 banderillas) y NATIVO (1 banderilla. dos cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Benítez Cubero, número 65. De salida COYOTE (2 rejones de castigo); en banderillas CHICUELO (3 banderillas) y CAMPOGRANDE (2 banderillas); y para el último tercio CERVANTES (2 rosas y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS LABRIT

 

Pudo triunfar Pablo en el sexto de la tarde, pese a que no se lo puso fácil un toro de Benítez Cubero, orientado y peligroso, pero al que el navarro le echó casta y sobre todo estuvo muy bien con el rejón de muerte.

Antes, con otro complicado toro, no coniguió acoplarse, ni tampoco los caballos, primero MISTRAL, luego GAYARRE y NATIVO, si bien estos dos dejaron varios detalles de su calidad, aunque lo cierto es que el toro era para no darse mucha coba. Para acabar con la mala suerte, el rejón descordó al toro y su labor fue silenciada.

En el segundo, un toro como hemos dicho muy difícil, Pablo echó mano de su garra y vergüenza torera, y ya desde el tercio de salida con COYOTE, comenzó la lucha, que no lidia de un toro que no se iba a vender fácil. En banderillas CHICUELO y CAMPOGRANDE se la jugaron una y otra vez, e incluso sintieron en sus carnes las astas del Cubero, pero consiguieron llevar la emoción a los tendidos, al igual que CERVANTES con dos rosas muy ajustadas y precisas y con un rejón de muerte perfecto, que provocó que la muerte del toro fuera acompañada con palmas por bulerias.

 

 

.

PREVIO FICHA RESEÑA GALERIA PRENSA

REGRESAR
PAGINA PRINCIPAL