FECHA 28 de agosto de 2003
LUGAR Plaza de toros de Almeria, España
ENTRADA Tres cuartos de plaza
TOROS

RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y ovación)
Enrique Ponce (silencio y oreja)
Fernando Robleño (palmas y silencio)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Murube, número 41, 517 kilos. De salida MISTRAL (2 rejones de castigo); en banderillas GAYARRE (2 banderillas) y NATIVO (2 banderillas); y para el último tercio CERVANTES (2 cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Luis Terrón, número 6, 572 kilos. De salida COYOTE (2 rejones de castigo); en banderillas LABRIT (2 banderillas) y CHICUELO (2 banderillas); y para el último tercio CERVANTES (2 rosas, un rejón de muerte y cuatro descabellos).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

DANUBIO

   
 

A punto estuvo Pablo Hermoso de Mendoza de volver a abandonar el coso almeriense por su puerta grande, pero la petición del segundo trofeo en el toro que abrió plaza, no fue suficiente, y el juego del toro de Luis Terrón, dejó mucho que desear.

El que comenzó la tarde, del hierro de Murube, no fue un toro fácil, embestía a arreones, y nunca tuvo temple. Pablo lo paró muy bien de salida a lomos de MISTRAL con el que clavó muy bien el segundo rejón de castigo, cayendo un tanto trasero el primero de ellos, y sin apenas castigar al toro. Ese escaso castigo, lo notó el toro en el resto de la lidia, y ya en los galopes de costado de GAYARRE, se mostró violento y a oleadas, tocando en más de una ocasión las nalgas del caballo castaño, que tragó lo indecible, sobre todo en dos banderillas limpias, dejándose llegar al toro y cambiando de pitón en su mismo testuz. Más complicado estaba el toro para el toreo encimista de NATIVO, y el caballo y Pablo lo notaron, por lo que no pudieron darse la "coba" que habitualmente se dan. No obstante, como siempre el caballo nunca volvió la cara y siempre se fue por el toro. Con el toro, todavía muy entero, colocó dos cortas en todo lo alto con CERVANTES y un perfecto rejón de muerte que fulminó al Murube. Oreja con fuerte petición de la segunda que no fue atendida.

El que hacía cuarto, un feísimo toro de Luis Terrón, ya hacía presagiar por su aspecto que no iba a ser una perita en dulce. Salió de chiqueros y se colocó en el centro del ruedo. Allí Pablo sobre COYOTE, a toro totalmente parado, colocó dos rejones de castigo, que apenas inmutaron a la mole. Sacó en banderillas a LABRIT y el toro seguía parado, si bien en el momento de la reunión, embestía con fuerza, y complicaba el cambio de pitón del caballo, que se la jugó en ambos palos. Después CHICUELO provocó una y otra vez al toro para poder ejecutarle alguna pirueta. Tras varios intentos, en una de ellas, hacia los adentros, consiguió darla con proximidad, porque el toro obedeció a la querencia. El último tercio ya fue interminable, con un Pablo pasando y llamando una y otra vez con CERVANTES para que el toro diese el "pasito" necesario para la colocación de las rosas. Prácticamente encima del toro, se tuvo que echar Pablo para dejar ambas rosas. El rejón de muerte entró medio y Pablo no quiso intentarlo otra vez y echó pie a tierra, necesitando de cuatro golpes de descabello para acabar con el feo toro de Luis Terrón.