PREVIO FICHA RESEÑA GALERIA PRENSA
03/11/2002 MEXICO D.F.

 

Una temporada más en que Pablo Hermoso de Mendoza está incluido en el cartel de inauguración de la Temporada Grande en la Plaza México, junto a los matadores Manolo Mejía y Fernando Ochoa, lidiando toros de Javier Garfias. Debe quedar claro que en esta corrida, no se va a celebrar la despedida de CAGANCHO, y que el caballo cuatralbo no se va a desplazar a la Plaza México. Su despedida, como bien ha dicho Pablo en numerosas entrevistas, será en el mes de diciembre.

Pablo ya inauguró la temporada Grande 1999-2000, el 14 de noviembre de 1999, haciendo su primer paseíllo en el embudo de Insurgentes, precediendo a Jorge Gutiérrez y Manolo Mejía, quienes se enfrentaron a cuatro toros de San Marcos, lidiando el navarro dos de Manolo Martínez, al segundo de los cuales cortó las dos orejas, saliendo por primera vez a hombros, en el festejo que además suponía su debut en tierras mexicanas. En esta corrida, resultó corneado CAGANCHO en el primer toro de la tarde, lo que lo tuvo apartado de los ruedos unos quince días.

Ya con CAGANCHO repuesto, Pablo volvió a la México, el 5 de diciembre de 1999, donde la empresa había preparado para Pablo dos toros de nuevo de Manolo Martínez, pero esta vez muy justos de presentación y junto a Alfredo Lomeli y Rafael Ortega, que lidiaron toros de La Misión. Cuando apareció en el ruedo el primer "novillete" de Martínez, el público comenzó a molestarse y el ambiente se puso en contra, principalmente del navarro, que mucho tuvo que poner de su parte para que dicho ambiente se volviese a favor, consiguiéndolo hasta el punto que al primero casi le corta una oreja, el juez no consideró la petición mayoritaria, y al segundo sí se la cortó, dejando muestra, sobre todo de profesionalidad.

Así llegamos a la histórica fecha de 5 de febrero de 2000, fecha del Aniversario y una de las tres fechas importantes del Calendario Taurino Mundial. Ya la semana anterior fue movida, porque Pablo exigía dos toros grandes, con trapío, no quería que ocurriese lo mismo que en la anterior corrida del mes de diciembre, y la Empresa se mantenía en que lidiase lo que había o que no actuaba. Así Pablo estuvo fuera del cartel durante toda la semana y fue el mismo viernes, justo el día anterior de la corrida, cuando la Empresa aceptó los dos toros presentados por Pablo y este volvía a la México acorde a su categoría. Así el cartel quedaba compuesto por Pablo Hermoso de Mendoza, Jorge Gutierrez, Enrique Ponce e Ignacio Garibay, que tomaba la alternativa, con toros de Teófilo Gómez para la lidia ordinaria y uno de Lebrija, muy complicado, pero muy bien presentado, y otro de Javier Garfías, bueno, además de excelente presentación, al que Pablo, cortaría las dos orejas y el rabo tras una emocionante lidia, dando la vuelta al ruedo en olor de multitud junto a sus caballos CAGANCHO y CHICUELO. Tras esta vuelta al ruedo, el torero valenciano Enrique Ponce, lanzó su montera a los pies de Pablo cuando este se retiraba al burladero, en un gesto de admiración, por el espectáculo que había brindado. La salida a hombros por los túneles del coso de Insurgentes, es de las que no se olvidan en la vida.

Tras una temporada de injustificada ausencia de los carteles de la Temporada Grande, regresó Hermoso de Mendoza al embudo de Insurgentes y volvió a inaugurar temporada el 28 de octubre de 2001 con un toro de Vistahermosa y otro de Bernaldo de Quirós, obteniendo dos orejas de su primero y saludando en el tercio en el segundo. Fue la tercera salida a hombros de Pablo del coso mexicano, en una tarde que compartió cartel con Eloy Cavazos y Leopoldo Casasola, que confirmaba alternativa y en la que montó a LABRIT (captado en la imagen que acompaña este previo), TABASCO, CAGANCHO, CHICUELO, DANUBIO, ALBAICIN y MARIACHI.

Los mismos caballos, con la única ausencia de CAGANCHO, sustituido por FUSILERO, fueron los que actuaron en la que hasta la fecha ha sido su última comparecencia en la México y que tampoco estuvo exenta de polémica, fue el 9 de diciembre de 2001, fecha que Pablo tenía apalabrada desde antes de comenzar la temporada Grande con el empresario Rafael Herrerías, pero una maniobra a última hora de un torero español, que se encaprichó de esta fecha, estuvo a punto de dar al traste con la intervención del navarro, quien se mantuvo siempre firme y al final consiguió actuar junto a Fermín Spínola, que confirmó alternativa, Juan Serrano "Finito de Córdoba" y Jerónimo. Los toros lidiados por Pablo fueron de Vistahermosa y Fernando de la Mora y en esta ocasión los trofeos fueron una oreja y ovación.

 

FECHA 3 de noviembre de 2002
LUGAR Monumental plaza de toros México, México D.F.
ENTRADA Lleno
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (palmas y palmas)
Manolo Mejía (silencio y ovación)
Fernando Ochoa (pitos y pitos tras dos avisos)
TOROS De Javier Garfias
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Javier Garfias, nombre Copero, número 155, 470 Kg. De salida EBANO (2 rejones de castigo); en banderillas FUSILERO (2 banderillas) y DANUBIO (2 banderillas); y para el último tercio MARIACHI (4 cortas y un rejón de muerte y tres descabellos).

Segundo toro de la Ganadería de Javier Garfias, nombre Cantinero, número 152, 539 Kg. De salida MONTERREY (3 rejones de castigo); en banderillas CAMPO GRANDE (2 banderillas) y CHICUELO (2 banderillas); y para el último tercio MAZANTINI y MARIACHI (2 rosas y 3 rejones de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS LABRIT, RONCAL, BATISTA y ZALACAIN

 

Lo cierto es que el día no comenzó bien, cuando ya desde bien temprano llovía sobre México, con la preocupación que eso acarrea en Pablo por el estado del ruedo, ya de por sí, no muy favorable para el toreo a caballo.

Luego por la tarde a esas poco favorables condiciones del coso, se le sumaron el juego de los toros que Javier Garfias envió a La México, eso sí, bien presentados, pero que dieron al traste con las intenciones de los tres matadores y del público en general, que estuvo helado, por el tiempo ambiental y por el poco calor que salía del propio ruedo.

El que abrió plaza y temporada, salió con buen aire tras la cola de EBANO, quien caracoleó en redondo antes de colocar medio rejón de castigo un tanto trasero, que enseguida se cayó al suelo y otro en buen sitio. Pablo creyó que por la buena embestida del toro no debía castigarlo más y lo que sucedió es que el toro fue un buen colaborador en los galopes de costado de FUSILERO y en las reuniones del caballo, que venía de punta a punta de la plaza y quebraba en la cara, rematando las salidas con piruetas. Muy felices se las prometía Pablo cuando piso el albero, ahora con DANUBIO, pero lo cierto es que el toro ahora, parecía otro, se había venido arriba de forma peligrosa y derrotaba violentamente tras el caballo que salía del meollo como podía, pero más bien apuradamente. Aquello se había puesto muy difícil y la labor valiente de MARIACHI en la colocación de las banderillas cortas, dio paso a un rejón de muerte que parecía iba a ser de rápidos efectos, pero que necesitó de tres descabellos pie a tierra.

Para cerrar la labor de esta tarde, los mentores de Pablo por recomendación del propio ganadero, habían elegido un toro cárdeno, de bella estampa, el de más peso de la corrida y con el que parecía que la tarde se iba a remontar. Craso error, porque este ni de salida colaboró en nada y todo lo hicieron MONTERREY y Pablo, incluso en alguna ocasión como el segundo rejón de castigo, jugándose el tipo por darle más ventajas de las que el toro merecía. A CAMPO GRANDE le tocó bailar con la más fea y lo cierto es que el menudo caballo se fajó con valor y dando la barriga a los continuos tornillazos que de malas formas lanzaba el Garfias. Fueron los momentos más emocionantes de la tarde de Hermoso de Mendoza, que incluso arrancó varios olés en las pasadas al estribo de CAMPO GRANDE, como pasaría después con CHICUELO que también se la jugó ante el peligroso astado y con las malas condiciones del piso para sus piruetas. Para el último tercio, aquello estaba prácticamente imposible y así le resultó al pobre MAZANTINI que en la primera pasada para colocar la rosa, y ante la negativa embestida del toro, tuvo que abrirse en exceso y pasar en falso, pero peor sería en la segunda, cuando de nuevo el toro, sin ir por el caballo, cerró su pasó y el caballo fue a dar contra las tablas, afortunadamente sin producirse ni un rasguño. No obstante Pablo decidió ir a buscar a MARIACHI, caballo más poderoso, con el que metiendo la mano consiguió dejar en lo alto las dos rosas. Después vendrían los intentos con el rejón de muerte, en uno de los cuales el toro casi se sube al caballo, golpeando a Pablo en un costado del salto que dio y dejándolo un tanto dolorido, aunque también afortunadamente sin consecuencias. Al tercer intento enterró el rejón, como luego señaló Pablo "no sé ni como lo he hecho, porque no le veía por ningún lado".

El navarro manifestó: "sentirse cabreado, porque vienes a La México y a la inauguración con toda la ilusión del mundo, eliges una corrida dura para que todo este acorde y luego no es que salga dura, es que sale imposible y da al traste con toda nuestra ilusión y la del público que llenó la plaza y seguro que se ha ido de ella un tanto desencantado", igualmente puntualizó: "además la lluvia caída por la mañana, perjudicó al piso para el toreo a caballo, que al estar tan flojo, provoca que no te puedas doblar con los toros para que se entreguen, les tienes que galopar más en largo y al final esa circunstancia les ha ayudado todavía más a hacerse los auténticos amos del ruedo."

 

PASEILLO INAUGURAL
CAMPO GRANDE ENCELANDO AL BUREL
CON DANUBIO AGUANTANDO LA EMBESTIDA
DE COSTADO CON FUSILERO
POR CLAVAR UNA ROSA A LOMOS DE MARIACHI
A PUNTO DE CASTIGAR MONTANDO A MONTERREY

 


DIARIO ESTO (www.esto.com.mx) POR HORACIO SOTO CASTRO
EXTRACTO DE LA CRONICA

NO LLEGO EL TRIUNFO DESEADO

Los buenos augurios de los que hablábamos para la Temporada Grande en la plaza México se derrumbaron, cuando menos en la corrida inaugural, pues no hubo los triunfos deseados de los alternantes, y esperados por el público. Pero no es para soltar la amargura, simplemente fue una mala tarde, como la tiene cualquiera. La temporada es joven aún.

Se conjugaron varios factores para que así sucediera: el tiempo desapacible, con lluvia y viento y una capa acerada durante todo el día. El encierro descastado de Javier Garfias que no se prestó para el lucimiento de los actuantes y éstos que sólo por momentos tuvieron esa disposición para el triunfo. Por lo que el público, que llenó tres cuartos de la capacidad de la plaza, se fue desesperando hasta dejar tapizado el ruedo de cojines, en parte por su descontento y en parte por la actitud de Fernando Ochoa.

Así, la trillada cuanto famosa frase taurina, tarde de expectación, tarde de decepción hizo su aparición, sobre todo los que fueron exclusivamente a ver al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, quien no cosechó lauros por fallar a la hora de matar, porque tuvo una sobresaliente actuación sobre sus equinos, con momentos brillantes, pero esperaban que saliera cargado de trofeos.

FESTEJO

A pesar de lo grisáceo del día, había ambiente para el festejo desde el sorteo y después de él. Los alrededores de la plaza parecía un hormiguero por el ir y venir del público, que muchas personas buscaban afanosamente un boleto. Como en cada inauguración hubo misa en el centro del ruedo después del sorteo. Y ya para dar las 4 de la tarde, los tendidos se fueron ocupando y esperaron la hora del paseíllo para soltar ese estentóreo olé que al final se convirtió en abucheos. En el centro del redondel un enorme adorno floral, dando la bienvenida a los aficionados.

ENCIERRO

El encierro que envió Javier Garfias fue fino, bien presentado con su edad y en el peso ideal en que deben salir los toros para que tengan movilidad y aguanten faenas largas. Sin embargo, los astados dejaron ver falta de casta, poca fuerza y poco emotivos. A cambio de ello acudieron a los caballos y recargaron, provocando un tumbo a Ricardo Morales en el segundo de la tarde y dejaron ver calidad en la embestida y bien pudieron irse incompletos el segundo y el tercero. Desentonaron el quinto, manso con peligro y el sexto complicado. Así como los dos de rejones, que aunque gordos, caminaron, sobretodo el primero que fue pronto y bravo.


PABLO

El caballero estellés, quien tiene al público en un puño tuvo una destacada actuación sobre sus equinos y momentos brillantes sobre Danubio, Chicuelo y Mariachi. Sus astados fueron los de más kilos, pero caminaron bien aunque no tuvieron emotividad los toreó a placer Pablo, quien como siempre estuvo muy certero. Su primero fue pronto y bravo y Pablo lo toreo con temple. Con Ébano estuvo certero en rejones; con Fusilero, hizo el toreo de temple y arte haciendo los famosos quiebros para clavar banderillas. Como ese en que de tercio a tercio realizó el quiebro en la cara de la res, o cuando hizo el giro y lo fue templado de costado. Las banderillas al estribo fueron estupendas. Con Mariachi, clavó espectacularmente cortas, clavando en el mismo viaje, dos seguidas. Y con todos ellos toreando muy ajustado, dejando llegar mucho a los astados y se vio en apuros con Danubio. En su segundo sacó a Monterrey con el clavo rejones al estribo en forma clara y precisa. Con Campo Grande alegró y templó, pero también se vio en aprietos. Lo brillante llegó con la estrella Chicuelo con el que hizo sus famosos giros en la cara del astado para luego templarlo y salir airoso. Con Mazantini se vio en apuros, pero nada de cuidado. Y cerró con Mariachi clavando las rosas y hasta el teléfono le hizo. Mal a la hora de matar para retirarse en silencio. Pablo y sus caballos se entregaron sin reservas.

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LO QUE DIJERON. PABLO HERMOSO. "Una tarde donde todos esperábamos mucho más de la corrida, pero salió dura, no rompió ningún toro, la verdad es una tristeza. Me voy feliz con la respuesta del público, pero muy descontento. Quedó mi entrega, pero esperaba más de esta tarde, me quedo con la espina clavada."

ESTO...CADAS
POR DON VOLAPIE

EN BUEN SITIO: La estocada inaugural no "reventó" al monstruo de mil cabezas que esperaba, como siempre, el triunfo contundente de sus favoritos, principalmente del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza que es de los consentidos de la afición. No hubo corte de orejas como lo esperaban y como nos tiene acostumbrados el caballero estellés, que para muchos es el reflejo de su actuación en el ruedo y siempre sale cargado de trofeos. Sin embargo, las manchas de su actuación fue que no redondeara sus faenas con el rejón de muerte y descabello. Por lo demás, Pablo estuvo sensacional, si acaso menos espectacular que en otras ocasiones, pero con mucha entrega, valiente él y sus caballos, a los que expuso en busca del triunfo metiéndolos en terrenos comprometidos, en la ínsula de los toros, y lo hicieron pasar malos momentos. Afortunadamente, nada que lamentar, sólo golpes y fuertes como el que sufrió Mazantini. Los momentos brillantes los tuvo con Danubio, Chicuelo, Mazantini y Mariachi con los que toreó y templó que dio gusto. Esos pares de banderillas al estribo; las cortas una tras otra; los quiebros; el toreo de costado y en fin todo el repertorio pablista. Los toros de Garfias no fueron los adecuados para alcanzar el triunfo. Su primero aunque bravo y pronto le falto la emotividad impactante. Su segundo tenía dificultades para desplazarse por el tonelaje que cargaba y no acudía pronto a los envites. Ahora a esperar a su segunda actuación en que despedirá de los ruedos a "Cagancho".


6TOROS6 (www.6toros6.com) POR JUAN ANTONIO DE LABRA
EXTRACTO DE LA CRONICA

LA TARDE NACIO TORCIDA

Hay tardes de toros que nacen torcidas y a veces se enderezan. Pero no fue el caso de ésta, porque la pertinaz llovizna que cayó en la capital mexicana desde primeras horas de la mañana no invitaba a ir a los toros. Sin embargo, la gran expectación creada en los días previos al festejo se tradujo en una entrada cercana al lleno gracias al conjuro realizado por uno de los ídolos del público: Pablo Hermoso de Mendoza.

El encierro de Garfias dio al traste con las ilusiones de muchos, y lo cierto es que la gente fue cayendo –toro a toro- en un desánimo que sirvió para dos cosas: motivar a Manolo Mejía a sobreponerse delante del quinto y a que Hermoso hiciera un esfuerzo para entonarse con algunos de los caballos nuevos de su extensa cuadra.

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La de Hermoso ha sido la actuación menos afortunada en el coso de Insurgentes. Varios caballos nuevos en este coso –como "Ebano", "Monterrey", "Roncal" y "Campogrande"- hicieron su debut. Destacó montando a "Ebano" en los bellos y arriesgados recortes de recibo al que abrió plaza, pues la arena estaba húmeda; y más tarde sobre "Mariachi" en los adornos del último tercio ante el toro más potable del encierro por su clase y embestidas humilladas. Pero faltó algo. Faltó quizá más conjunción y para lo que le hemos visto a este fenómeno del toreo a caballo, en esta corrida dio la extraña impresión de no ver las cosas claras. Un par de tropezones montando a "Fusilero" en su primero y un porrazo de "Mazantini" contra las tablas en el cuarto, le contrariaron. A ese cuarto, hondo y serio, le pesaron los kilos y era muy difícil templarlo porque no rompía a galopar, además de la violencia que desarrollo cuando tenía las jacas a tiro. Pablo se esforzó por lidiarlo de manera adecuada y tan solo montando a "Chicuelo" consiguió que el público se volcara. Aunque en el fondo siempre fue una tarde aciaga, que había nacido torcida.


DIARIO DE MEXICO (www.diariodemexico.com.mx) POR HUGO MARTINEZ ZAPATA
EXTRACTO DE LA CRONICA

SE ESCAPO LA OREJA A HERMOSO DE MENDOZA

Se esperaba que la inauguración de la temporada Grande en la Plaza México fuera de grandes éxitos, debido a la presentación del rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, que en el coso de Insurgentes no logró despuntar y no cumplió con lo esperado.

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Mientras que Hermoso de Mendoza, quien en su segundo toro recibió un golpe al bajarse de su caballo, demostró su calidad para manejar las jacas, pero no para pasaportar a los astados, por lo que se fue sin apéndice.

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Fue una tarde en la que no hubo ganadores y en la que se esperaba que Hermoso de Mendoza marcaría la diferencia.
Total mucho ruido y pocas nueces, los toreros quisieron, pero no pudieron y los toros ni quisieron, ni pudieron.


EL HERALDO DE MEXICO (www.heraldo.com.mx) POR JUAN JOSE GUERRA P.
EXTRACTO DE LA CRONICA

TARDE TORERA DE MANOLO MEJIA

Pablo Hermoso de M. Vestido de gris a la usanza campero andaluz. Silencio y palmas.

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La ganadería de Don Javier Garfias envió un encierro donde sobresalieron los corridos en 1º y 2º lugares y dejando mucho que desear los cuatro restantes que fueron mansos y deslucidos.
Por fin se inauguró la temporada grande en la monumental Plaza México que a pesar de los conflictos laborales durante la semana y con un domingo que amaneció en la capital del País, con lluvia y frío, la plaza casi se llenó porque todos querían estar presentes desde el arranque de la campaña, aunque los que asistieron, pocas ganas tuvieron de aplaudir durante la tarde, mostrándose a veces injustos con los toreros, vamos, ni siquiera los llamaron a saludar después del paseíllo como se acostumbra al inicio del festejo, así las cosas.

El 1o, de la tarde No. 155 " Copero" con 470 kilogramos le correspondió al caballero navarro Pablo Hermoso de Mendoza que primero con " Ébano" un precioso caballo prieto español, colocó los primeros rejones de castigo con la maestría acostumbrada, después con "Fusilero" banderillas largas a una mano, después con "Danubio" las banderillas cortas para arrancar las palmas del respetable, lástima que no estuvo afinado con el rejón de muerte, y necesitó de tres golpes de descabello para ponerle punto final a su destacada labor y escuchar tibias palmas, mientras su enemigo era ovacionado en el arrastre.

Con su segundo No. 152 "Cantinero" con 539 kilogramos. salió decidido a buscar el triunfo a toda costa y a bordo de "Monterrey" colocó las tres primeras farpas de castigo, sin que el público se lo tomara en cuenta, después con " Campogrande" dejó en el morrillo banderillas largas en buen sitio y saliendo de cada suerte llevando pegado a la grupa al garfeño, toreando bien de verdad, pareciera que le daba lances con la grupa del caballo, después con su caballo estrella "Chicuelo" banderillas siguió con banderillas largas al quiebro que pusieron al público de pie sobre todo después de colocarlas, las piruetas que ejecutaba frente a la cara del burel, y con ese ambiente salió con "Mazantini" que a las primeras de cambio, cuando se colocaba por dentro el toro lo entableró saliendo el equino con una cornada cerrada, por lo que de inmediato lo cambió Pablo para salir a terminar su labor con "Mariachi" el precioso bayo de Raza Azteca que ya conocemos para colocar tres rosas en el morrillo, y con el público en el bolsillo, desgraciadamente para él pinchó, después dejó 2 rejones contrarios, dobla el toro y el puntillero José Higinio Luna lo levanta, con lo que ya se va haciendo costumbre en ellos, finalmente el toro vuelve a doblar y el rejoneador recibe muchas palmas cuando se retiró al callejón.

EL FINANCIERO (www.elfinanciero.com.mx) POR FRANCISCO ARREDONDO R.
EXTRACTO DE LA CRONICA

TARDE NEGRA

Ni toros ni matadores calentaron la Plaza México

Fría y sin triunfadores resultó la inauguración de la Temporada Grande 2002-2003 en la Plaza de Toros México donde el esfuerzo del rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza y de los diestros mexicanos Manolo Mejía y Fernando Ochoa se ensombreció por la falta de trapío de los astados de la ganadería de Javier Garfias.

La expectación causada más por la presencia del caballista español y sus corceles que por la de sus alternantes convocó a 40 mil aficionados, quienes presa del aburrimiento terminaron lanzando cojines al ruedo.

Políticos, empresarios y personajes de la farándula, así como bellas mujeres, desfilaron desde el medio día por los puestos de comida y restaurantes colindantes al embudo capitalino, sin saber lo que el destino les había preparado.

Las manecillas del reloj marcaban las cuatro de la tarde, los actores de la primera corrida dieron el paseíllo entre aplausos y ovaciones que retumbaron hasta el último rincón del histórico escenario de la tauromaquia nacional. Parecía que la tarde sería redonda.

BONITOS CABALLOS

Vestido con un elegante traje y sombrero andaluz gris, Pablo Hermoso de Mendoza abrió plaza montando a "Ebano", para enfrentar a "Copero", al cual lidió a la grupa para arrebatar las primeras ovaciones del respetable. Después presentó a "Fusilero" para colocar los rejones, tocó el turno a "Danubio" y cerró su faena con "Mariachi", al que paseó por el ruedo y con quien hizo el teléfono, pero falló con el acero y mató hasta el tercer descabello. Ovaciones.

A "Cantinero", lo lidió con "Monterrey" y colocó sentido rejón; con "Campo Grande" toreó a la grupa y con "Chicuelino" realizó espléndidas piruetas, dejando plasmado su dominio con la cabalgadura, pero cuando se disponía a matar, "Mazandini" fue estrellado y lo cambió por "Mariachi". Su faena no creció y salió entre división de opiniones.

"Todos esperábamos más de la corrida, pero esta fue dura, no rompió ningún toro; me voy descontento porque nos e respondió a la entrega del público", comentó Hermoso de Mendoza a su salida del ruedo.

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En este inicio de la Temporada Grande 2002-03 en la Plaza de Toros México, esperemos que solo haya sido una mala tarde, si no difícilmente el serial pasará a la historia como el mejor rematado de los últimos diez años.


EL INFORMADOR (www.informador.com.mx)
EXTRACTO DE LA CRONICA

SIN TROFEOS EN LA MEXICO

El diestro mexicano Manolo Mejía resultó el mejor librado de la corrida inaugural de la Temporada Grande 2002-03 en la Monumental de Toros Plaza México, al obtener una salida al tercio, mientras el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza se fue en blanco.

Junto a Hermoso de Mendoza y Mejía alternó el mexicano Fernando Ochoa, quienes lidiaron un encierro de la ganadería de Javier Garfias, que resultó complicado en su juego, con unos astados mansos y sólo uno bravo.

Abrió plaza el caballista navarro con "Copero", de 470 kilos, al que le puso banderillas con sus monturas "Ebano", "Fusilero" y "Danubio", en una labor limpia y de mucho espectáculo que agradó a los casi 30 mil asistentes.
Después de hilvanar una buena monta, el español falló al poner el rejón de muerte en lomos de "Mariachi", por lo que tuvo que repetir la suerte tres ocasiones más para salir entre palmas.

Con su segundo y cuarto de la tarde, "Cantinero" de 539 kilos, el rejoneador utilizó a sus equinos "Monterrey", "Chicuelo", "Mazantini" y "Mariachi", en la puesta de banderillas largas y cortas, así como del rejón mortal.


EL UNIVERSAL (www.eluniversal.com.mx) POR GUILLERMO SALAS
EXTRACTO DE LA CRONICA

NO MUY 'HERMOSO', EL INICIO DE LA TEMPORADA GRANDE

Arrancó en pequeño la Temporada Grande. Al final Hermoso de Mendoza reconoció que "no venía fino". Lo mismo podrían decir Mejía y Ochoa
Pablo Hermoso de Mendoza, que es un fenómeno del toreo a caballo, exclamó con vehemencia al fallar un segundo rejón de muerte en el cuarto toro: "Cuando no vengo fino..."

Cuatro palabras que, como los famoso editoriales de don Fernando Marcos, son elocuentes, justa frase de lo que resultó el festejo inaugural de la temporada 2002-2003 en la Monumental Plaza México.

Ni Hermoso de Mendoza estaba fino, ni tampoco lo estuvieron Fernando Ochoa ni Manolo Mejía, que en el quinto logró la única salida al tercio, sin fuerza, desangelada como la misma corrida y como el mal tiempo que la acompañó. Pese a ello se reunieron 35 mil personas en el magno escenario de Insurgentes.

¿Quién puede asegurar algo en este negocio? Nadie.

Ya se ha dicho: en esta fiesta la mejor parte la tiene el historiador; la peor, el profeta.

La corrida de Javier Garfias fue muy bonita, en el tipo de la casa, con un peso ideal sin que perdiera la presencia que es indispensable en este negocio. Un par de toros que lucieron, el primero fue bueno y el segundo con mucho motor, debido a que Mejía lo pasó sin picar, el toro se fue para arriba, y Manolo descendió poco a poco.

Los otros cuatro bureles no deben haber dejado satisfecho al criador queretano. El tercero se paró de frente y sin el estilo característico en esta vacada; al cuarto le faltó clase; el quinto, de tipo bello, terminó rajado y sin la calidad que el mismo ganadero hubiera deseado... y el sexto fue el que menos gustó, el que despertó el enojó de los asistentes a la plaza.

En esta fiesta tan impredecible todo mundo suele fallar, como ayer le ocurrió al navarro Hermoso de Mendoza quien no tuvo la actuación brillante a la que nos tiene acostumbrados. ¿Puede señalarse que estuvo mal? De ninguna manera, simple y llanamente, como fue su sincera exclamación: no estuvo fino y hasta el primero alcanzó a "Danubio", magnífica jaca torera, y le dio un visible pitonazo en la anca derecha. Eso ocasionó que el público se apagara. Y eso que el de Pamplona hizo cosas fuera de serie. Ni siquiera mereció una salida al tercio, lo mismo que en el cuarto.

Sí, la noticia es esta: Pablo Hermoso de Mendoza se fue en vacío. Y no hay que negarle méritos. Los lidia estupendo, nadie mete mano, los va metiendo en el caballo, como el torero en la muleta. Sin embargo...
Sí, sin embargo, aunque hizo un importante esfuerzo y tuvo destellos, su labor no tuvo la contundencia de otras ocasiones... ¿Qué se le va a hacer?

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Bien dicen en el medio taurino que cartel de expectación deviene en tarde de decepción.


EL SOL DE MEXICO (www.elsoldemexico.com.mx) POR EL NIÑO DE LA BOLA
EXTRACTO DE LA CRONICA

HERMOSO ESPECTACULO

EXCELENTE LA ACTUACION DE PABLO HERMOSO DE MENDOZA

Aun sin redondear, de excelente podemos calificar la actuación de ayer de Pablo Hermoso de Mendoza, no obstante que no haya habido corte de orejas. La gente se desbordó al aparecer en la puerta de cuadrillas el rejoneador navarro y ante un bravo y noble ejemplar de don Javier Garfias de los Santos, Pablo cosechó carretadas de aplausos de principio a fin de la lidia de "Copero", el que codicioso acometió fieramente a las cabalgaduras de Hermoso de Mendoza, el que de no haber fallado a la hora de la verdad, mató de un rejón de muerte y tres golpes de descabello, hubiese desorejado al estupendo toro de don Javier Garfias.

A bordo de "Ebano", muy cerca se dejó llegar Pablo al burel para encelarlo, y traserito quedó el primer rejoncillo de castigo. Sobre "Fusilero", hizo alarde el caballista navarro al llevar pegado al estribo, toreando magistralmente de costado, al extraordinario toro de don Javier, el que materialmente cosido a la grupa de los caballos de Pablo, imprimió emoción con sus codiciosas embestidas a la extraordinaria labor de Hermoso de Mendoza.

Cosa rara, aunque comprensible de tanto que se deja llegar cerca al toro, fue que "Danubio" resultara herido en el anca derecha, pero no fue entrega, no fue descuido del caballista, fue que de tanto exponer, el toro al sentir cerca de su presa, derrotó certeramente hiriendo al precioso tordillo. Al realizar el "teléfono" después de clavar cuatro banderillas cortas, una tras otra entre la aclamación general, ya Pablo tenía en su espuerta la oreja, por lo menos una, del bravo y codicioso "Copero" y al clavar de primera intención el rejón de muerte, se daba por descontado el triunfo del mejor rejoneador del mundo. Pero no fue así, aunque herido de muerte, "Copero" tardó en doblar y Pablo utilizó en tres ocasiones la espada corta de descabellar. Aplausos al toro en su arrastre y salida al tercio de Pablo Hermoso de Mendoza.

"Cantinero" se llamó el segundo de Pablo Hermoso de Mendoza y sobre "Monterrey" dejó caído el segundo rejón de castigo. La gente reacia, aburrida por la tediosa lidia de los dos toros anteriores, tardó en entregarse de nueva cuenta ante la labor que como caballista, no tuvo mácula. "Campo Grande", también tordillo pero este cabos negros, se recreó junto a su amo templando las embestidas un tanto sosas del segundo del lote de Pablo Hermoso de Mendoza y exponiendo mucho clavó en lo alto el primer rejoncillo. "Chicuelo", uno de los caballos estrellas de la cuadra del navarro, hizo su aparición y sobre el realizó imponente quiebros al clavar banderillas. La segunda quedó caída, pero la sola preparación valió la pena. "Mazantini" se lastimó una manita al apretarles el toro y subirlos materialmente al estribo y sobre "Mariachi" clavó en lo alto la rosa y volvió a ejecutar el "teléfono". Para colmo de males volvió a estar mal con la hoja de peral o rejones de muerte Pablo y hasta el tercer intentó logró culminar la que hasta antes de la etapa mortal, había sido exitosa.


EL PAIS (www.elpais.es) POR R. VAZQUEZ VILLALOBOS
EXTRACTO DE LA CRONICA

DESLUCIDA INAUGURACION

La corrida inaugural no correspondió a la expectación que en la afición había despertado por culpa de la mansedumbre del encierro de Javier Garfias de los Santos.

Al bravo primero Pablo Hermoso de Mendoza le colocó los rejones de castigo montando a Ebano y arriba de Fusilero toreó con temple. Utilizó a Danubio y a Mariachi para banderillear aunque no siempre con acierto.

Sobre Monterrey castigó al cuarto, que pegaba arreones y para banderillear sacó a Campo Grande. Con Chicuelo efectuó vistosas y arriesgadas piruetas que calentaron el frío ambiente. Toreaba con Mazantini cuando éste chocó contra las tablas y el caballista sufrió magulladuras. Le tuvieron que vendar la mano derecha y se le apreció posible fractura del pulgar.

EXCELSIOR (www.excelsior.com.mx) POR ALFONSO LOPEZ
EXTRACTO DE LA CRONICA

HERMOSO, BIEN TOREANDO, NO ACERTO CON LOS DE MUERTE

El navarro torero a caballo Pablo Hermoso de Mendoza que llevó a más de 30 mil espectadores a la corrida inaugural de la Temporada Grande 2002-2003, ayer en la México, excepto por algún que otro toque a sus cabalgaduras y algún rejón caído, puede decirse que estuvo bien en sus dos muy propicios toros de Garfias (hierro de todos los jugados), pero como no acertó con los de muerte (a su 1º hasta tuvo que bajar a descabellarlo y acertó a la tercera, y en el otro requirió de cuatro intentos), caso raro en él, se fue en blanco en trofeos y, peor aún, ni a saludar lo llamaron luego de ambos, a pesar de que la mayoría de los presentes acudieron dispuestos a entregársele. Ni modo.
Desde luego, tal vez lo mejor del festejo fue el entradón a la Plaza que algún gatoso y de mala leche y sus seguidores enfermos del mismo mal, la consideran "muerta" y, claro, el olé, previo al paseíllo les debe haber retumbado en los oídos porque creo que pudo escucharse hasta en la navarra Estella.

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Se jugaron bien presentados, tanto los de Pablo como los otros, estos seis de Garfias criados por Javier en el queretano municipio de Huimilpan y, los de la lidia a pie, además, cumplidores en varas al grado de que el primero provocó impresionante tumbo. Copero (de 470 kilos) que fue a todo y con cierta alegría y, en ese, Hermoso, encelando bien y certero en los dos de castigo con Ebano, luego, en banderillas, mostró que Fusilero tiene todo para ser un digno sucesor del gran Chicuelo, aunque recibiera un rayón, y a Mariachi ya se le saben sus muchas habilidades y las de Pablo, antes de lo ya descrito.

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Cantinero (539), del que tampoco hubo queja en cuanto a embestir siempre y con su poder y, en ese, Hermoso con Monterrey, en buen sitio el 1º de castigo, muy caído el 2º y decoroso el 3º; con Campo Grande qué temple para encelar y vaya recortes, pero lo mejor vino con Chicuelo, con reculadas, quiebros y giros, dos de ellos en la cara y por ello de mayor mérito aunque no tan aquilatados como el de los ejecutados algo más lejos del toro; luego expuso demasiado en una rosa a Mazantini y fue por el salvador Mariachi, para dos hermosas rosas y dos teléfonos, pero como pinchó y además tiene lastimado un tendón del pulgar de la mano derecha......


LA AFICION-MILENIO (www.milenio.com/deportes/) POR ADDIEL BOLIO
EXTRACTO DE LA CRONICA

TOREO DE MEJIA Y HERMOSO, ESFORZADO

Pablo Hermoso de Mendoza, originario de Estella, Navarra, España, abrió plaza montando a Ebano para arrancar las primeras ovaciones con un toreo a la grupa, manteniendo al acosador astado a la mínima distancia. Castigó con rejones y luego adornó con garapullos montando a Fusilero y al extraordinario tordillo rodado Danubio, dejando con cada cabalgadura un par de banderillas en el sitio y sobre todo forzando mucho a los caballos ya que los pitones varias veces lamieron el pelaje equino. Finalizó con su primer astado sobre Mariachi, dejando cuatro banderillas cortas y haciendo su desplante, El Teléfono.

En su segundo abrió a bordo de Monterrey, dejando fierros de castigo con atingencia y esfuerzo, y para con las banderillas nuevamente arrancar ovaciones fuertes a base de llevar muy cerca de la grupa del caballo al de Garfias. Con Campo Grande inició un vistoso tercio de banderillas que subió de tono con Chicuelo y hacer con este sensacional bridón, no nada más las delicias de los presentes sino la aportación y reconfortación de su toreo a la jineta tan propio y estético. Sin embargo, no todo fue miel sobre ojuelas, cuando estuvo sobre Mazantini entró mal cuando intentó dejar dos rosas, lo cogió por el estribo y lo estrelló contra las tablas, sufriendo un severo golpe en la base del dedo pulgar de la mano derecha que le produjo mucho dolor. Dejó esa cabalgadura y sacó otra vez a Mariachi y con este caballo finiquitó al de Garfias, el que antes le llegó con el pitón derecho y le produjo un fuerte varetazo en el muslo derecho. Hermoso de Mendoza escuchó palmas.


LA CRONICA (www.cronica.com.mx) POR GUZMAN VIDALES
EXTRACTO DE LA CRONICA

EL ENCIERRO DE JAVIER GARFIAS NO PERMITIO MAYOR LUCIMIENTO

Bajo un cielo plomizo se lidiaron en la plaza México seis ejemplares de Javier Garfias que resultaron bien presentados aunque complicados para los de a pie y los montados.

En efecto, ni el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, cuyo anuncio en el cartel colmó las taquillas registrándose en los tendidos una entrada casi completa en la corrida inaugural.

Sobre los lomos de "Ebano", el navarro toreó a la grupa templando a su caballo y colocando vistosamente los rejones de castigo, encelando siempre al burel y exponiendo a la cabalgadura a diversos peligros. Con "Fusilero", un tordillo porcelano toreó al hilo de las tablas, llevando al toro pegado a la cola del penco. Realizó piruetas en los pitones del de Garfias, que levantaron la cálida ovación. Puso banderillas al quiebro, cuadrando en los belfos. Con "Danubio", otro tordillo, se adornó ante el entusiasmo popular y con el azteca "Mariachi" colocó banderillas cortas y el rejón de muerte y bajó del jaco para descabellar, escuchando fuertes palmas.

Con su segundo, cuarto de la tarde, colocó, a bordo de "Monterrey", rejones de castigo al estribo. Luego, con "Campo Grande" se dejó llegar al toro "Cantinero", ajustando al caballo a los derrotes del burel y adornándose con elegancia a base de piruetas y pasos cortos que calentaron a la gente.

Con el lusitano "Chicuelo", otro de sus jacos preferidos, Hermoso de Mendoza puso en pie a los tendidos al realizar piruetas a toro arrancado, toro bravo, por cierto, y ya con el azteca "Mariachi", realizó el teléfono y más y vistosas piruetas bajo cerradas ovaciones.

Pinchó para dejar luego el rejón de muerte a un toro que pesó 539 kilos.


LA PRENSA (www.la-prensa.com.mx) POR ARTURO SAGAHON
MARCADOR POR ARTURO SAGAHON
EXTRACTO DE LA CRONICA

INAUGURACION SIN TROFEOS

Dos buenas faenas de Pablo Hermoso perdidas al matar

Una tarde con dos buenas faenas de Pablo Hermoso de Mendoza, la voluntad de Manolo Mejía y un mal momento de Fernando Ochoa inauguraron la Temporada Grande 2002-2003 en la Plaza México que se vio empañada por la falta de trofeos al fallar el rejoneador a la hora de matar y perder el triunfo al lidiar un encierro de Javier Garfias bien presentado que cumplió en términos generales y resultó complicado en su juego.

De esta forma el rejoneador navarro, que causó tanta expectación para esta presentación, partió plaza con Copero, un cárdeno bragado de 470 kilos al que lidió prácticamente cosido a la grupa con Ebano, mientras que con Fusilero un precioso tordillo, y Danubio, clavó dos buenos pares de banderillas, mientras que con Mariachi excelente ejemplar de raza azteca, se metió a un terreno muy comprometido para clavar las cortas, intentó la suerte del teléfono para que con una estocada entera un tanto trasera pretendiera descabellar y lo hiciera con tres golpes para que al final escuchara palmas.

Con su segundo astado, Cantinero, un cárdeno bragado nevado de 539 kilos recibió montando a Monterrey con el que sus rejones de castigo resultaron desprendidos, sobre todo el segundo, sin embargo lució con temple y se dejó llegar el bicho a la grupa, con Campo Grande al hacer un quiebre se llevó un ligero empale mientras que con Chicuelo, uno de sus equinos consentidos, realizó un par de sus espectaculares quiebres, pegado a los pitones, terreno donde ejecutó vistosas piruetas, tal vez esto le dio demasiada confianza y arriesgó demasiado a Misantini que recibió un empale pegado a las tablas y debió llevarlo al patio de cuadrillas para volver a sacar a Mariachi con el que cumplió la faena con un teléfono antes de pinchar y tener que tirarse a matar en un par de ocasiones más, momento en que se llevó un derrote en el muslo derecho, para que con una estocada entera trasera sólo escuchara palmas del exigente público que hizo una excelente entrada en la Plaza México.
De esta manera es que el rejoneador de Estella, Navarra, le quedó a deber a los aficionados que esperaban verlo cortar cuando menos un apéndice a cada uno de sus bureles, sin embargo no siempre las cosas resultan como se tienen planeadas y habrá que esperar a la segunda fecha que tiene el caballista español en la monumental de Insurgentes donde se efectuará la despedida de Cagancho.

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FICHA TECNICA TOROS.
Se lidió un encierro de Javier Garfias, bien presentados, complicados en su juego y peleadores con los caballos, para los que sobresalieron los lidiados en primero y segundo sitios, que por cierto derribó al picados.
Pablo Hermoso de Mendoza: palmas, partió plaza con Copero al que lidió pegado a la grupa, clavó dos pares de banderillas en todo lo alto, expuso y lució; desafortunadamente falló a la hora de matar con una estocada trasera, luego de la cual cayó el burel al tercer golpe de descabello. Palmas, lidió en redondo a la grupa, sus rejones de castigo fueron un tanto desprendidos, realizó piruetas pegado a los pitones de Cantinero que dio un empale a Misantini, el navarro se llevó un derrote en el muslo derecho y terminó por matar con estocada entera trasera.

METRO POR HECTOR JUAREZ
EXTRACTO DE LA CRONICA

PABLO HERMOSO PONE VOLUNTAD Y NO TIENE SUERTE

DEFRAUDA PRIMERA CORRIDA

Decepciona la expectativas de los asistentes a la Plaza México el poco juego del encierro presentado por Garfias.

COMO DICE EL REFRAN: "Tarde de expectación, tarde de decepción". Eso fue lo que aconteció ayer en la Plaza México en la corrida inaugural de la Temporada Grande 2002-2003 ya que el encierro de Garfias no permitió el lucimiento de Pablo Hermoso, Manolo Mejía y Fernando Ochoa.

Pablo Hermoso de Mendoza no tuvo suerte con sus dos enemigos. El primero tuvo mayor movilidad y su segundo fue deslucido. A final de cuentas, hizo hasta lo imposible por conseguir el triunfo y todo quedó en palmas en sus dos enemigos.
Los cerca de 37 mil aficionados que se dieron cita al Coso de Insurgentes salieron con rostros desencajados y molestos.


NOVEDADES (www.novedades.com.mx) POR ENRIQUE GUARNER
EXTRACTO DE LA CRONICA

DECEPCION EN LA INAUGURACION

Pablo Hermoso, lo rescatable

Joaquín Rodríguez Cagancho fue un diestro con una gran personalidad y gracia, que con sus lances y muletazos majestuosos se hizo ídolo del público mexicano. Tal vez las condiciones de nuestro ganado suave y de poco poder le iban mejor a su tipo de toreo que enfrentarse con las reses con trapío, encastadas y difíciles que lidian en España. Una de las características de este espada fue su gran desigualdad y la tarde del 3 de enero de 1931 actuando en el Toreo de la Condesa con Vicente Barrera se desató una terrible bronca. Cuando el periodista Gonzalo Espinosa le preguntó sobre lo sucedido, el gitano respondió: "El de San Diego de los Padres venía hacia mí y si me arrimo hubiera terminado Cagancho. Ahora, si se dice que soy el mejor, no tiene caso darle gusto al toro y dejar huérfano al público mexicano de su torero favorito."

Me acordé de la anécdota anterior presenciando la corrida inaugural de la temporada en la que existía una gran expectación por ver al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza que terminó en un desengaño, al no rodarle las cosas como esperaba. Al igual que en el caso de Cagancho, no hemos quedado huérfanos, porque el caballista reaparecerá el 22 de diciembre y habrá una nueva oportunidad de resarcirse conservando su posición de favorito. Varios factores influyeron para que no triunfara en forma rotunda como había ocurrido en sus 5 anteriores participaciones en la Plaza México. Uno de ellos fue el que está probando su nueva cuadra y el segundo el que haya tenido fallos a la hora de enterrar el rejón de muerte. De cualquier manera nos demostró su innato entusiasmo y entrega.

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Juicio crítico
Ante un lleno en numerados y buena entrada en generales hicieron el paseo de cuadrillas: Pablo Hermoso de Mendoza sobre un alazán tostado y vistiendo a la usanza andaluza en color gris.

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El ganado
Se lidió una corrida bien presentada de don Javier Garfias de Los Santos que pasta en el Rancho de Los Cues en Huimilpan. Qtro. Los seis astados eran parejos de trapío y contaban con los pitones intactos. Los hubo veletos y paliabiertos. Todos variaron del negro entrepelado al cárdeno.

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El que abrió plaza para el rejoneador fue bueno y bravo ante los caballos, por lo que merecidamente se le aplaudió en el arrastre.

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El cuarto embistió por ráfagas, teniendo que ser encelado con frecuencia.

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Pablo Hermoso.
Como siempre demostró su enorme calidad como jinete y toreando, pero no logró culminar su actuación y lo vimos algo inseguro al clavar. Su primero se llamó "Copero" con 470 kilos y sobre "Ebano" un armónico equino negro de cola larga, Pablo logró torear en círculo pero clavó algo trasero. Cambió de cabalgadura sacando a "Fusilero" con el que entusiasmó al público por medio de quiebros y banderillas en los medios. Incluso lo vimos ejecutar varias piruetas. Desafortunadamente el tercer tordo de nombre "Danubio" recibió dos rayones en tablas por el exceso de exposición del jinete. Buscando el triunfo sacó al bayo "Mariachi" con el que consiguió los mejor de la tarde clavando cortas en todo lo alto y ejecutando el teléfono. Mató con el rejón en todo lo alto y de inmediato Pablo descendió de su caballo pero el toro tardó en doblar requiriendo de tres descabellos.

En cuarto lugar se lidió "Cantinero" con 539 kilos y aquí vimos el estreno del tordo "Monterrey" muy bien domado con el que logró clavar en lo alto. Después de montar a "Campo Grande", Hermoso de Mendoza sacó nada menos que a "Chicuelo" y estalló la ovación porque vimos quiebros magistrales y el momento culminante de su actuación. El rejoneador finalizó de nuevo con "Mariachi" pero pinchó en dos ocasiones antes de clavar en lo alto. La ovación final resultó unánime.

RECORD POR LUIS RAMON CARAZO
EXTRACTO DE LA CRONICA

NI A MELON NOS SUPO

Sonó el Cielo Andaluz, y al mirar a los tendidos vimos a un público entusiasta y deseoso ya del inicio de la Temporada Grande 2002-2003. Se hizo el paseíllo y cuando todo el movimiento cesó y cada cual se fue a su sitio, salió Copero primer toro de la temporada.

Si Don Javier Garfias fuera un ganadero más, de los tantos a los que les ha vendido pie de cría, se diría que la corrida fue mala, pero se trata de Garfias, uno de los pilares de la ganadería de lidia mexicana y hay que ser más cuidadoso en el juicio. La corrida es para olvidarse, al lado de astados bien presentados, salieron toros con menor trapío; dos nobles, el resto mansos; según los carteles, un cinqueño y otros cuatreños; débiles en general y dejando un sabor de hastío.

De los toreros, Hermoso de Mendoza, con una diferencia grande provocó la gran entrada. El público de la México quería ser testigo de lo que significa convertir a las cabalgaduras en capotes y muletas. Acostumbrados en el pasado a ver al rejoneador ir y venir sin ton ni son, el toreo de Pablo es el hito de su profesión, es el estilo y no hay otro, ayer no fue la ocasión, vendrán otras tardes para verlo.

No fue la tarde de Pablo, aunque los aplausos premiaron las actuaciones, el público se quedó con la sensación de no haber visto en plenitud al navarro; es cierto que los toros de Garfias, en especial el segundo, no estaban para grandes hazañas, pero él no parecía estar en el mejor momento para hacerlas.

Hubo pasajes en su primer toro en el que el depurado quehacer salió a relucir, pero entre lo resbaloso del piso del ruedo y cierta imprecisión se acabó la actuación, en su segundo empezó de manera desconcertante, finalizó con gran esfuerzo y todo quedó en poco, al concluir su actuación muchos se retiraron de los tendidos de la plaza.

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EN RESUMEN. LOS ALTERNANTES. PABLO HERMOSO DE MENDOZA. Por debajo de las espectativas los toros alcanzaron a sus cabalgaduras y mucho intervinieron los subalternos.

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BINOMIO PERFECTO. HERMOSO Y "CHICUELO". Los momentos más emocionantes de la tarde, los ofreció el caballista español. Montado en una de sus jacas estrella. La comunicación que mostraron jinete y caballo provocaron la emoción en los tendidos que aplaudieron con fuerza cada una de las suertes que instrumentó la pareja.


OVACIONES (www.ovaciones.com) POR HERIBERTO MURRIETA
EXTRACTO DE LA CRONICA

¿PABLO, VICTIMA DE LA SATURACION?

Como todo el mundo sabe, cantidad no es calidad. Pero cuando la calidad tiene fuerte demanda, es preciso llevarla a todos los rincones para que pueda darse a conocer e incrementar así su rentabilidad. Pablo Hermoso, el rejoneador mejor dotado del mundo, el hombre que vino a darle respiración de boca a boca a un espectáculo que en México parecía estar en las últimas, devolviéndole precisamente su sentido de espectáculo, es actualmente un formidable producto mercadotécnico sometido a un ritmo frenético que le roba brillo y frescura a él y a sus cabalgaduras. Ayer, durante la inauguración de la temporada grande capitalina tuvo una buena actuación, pero no el éxito de repercusión nacional y hasta ultramarino de otras ocasiones. Gustó su excelente monta, aderezada con sorprendentes piruetas a corta distancia de los toros, pero no dejó esa sensación de que lo que se ha visto es algo maravilloso. ¿Acaso estará afectándole el intenso trajín, la escasa tregua, el recorrido de largas distancias en pocos días?, ¿sus caballos están también resintiendo la agitación?. Tal pareciera que, en efecto, existe un desgaste: ayer Danubio sufrió un rayón y Mazantini aparentemente una cornada, que fue encubierta por el hábil caballista con una rápida galopada a la sombra del Patio de Caballos. En fin, en medio del vaivén, Hermoso deberá fortalecerse mentalmente con la capacidad y el carácter que lo han vuelto único, inconfundible, apoyado en el buen criterio de Juan Arturo Torres Landa, su incansable apoderado mexicano.

MATERIA PRIMA
Una vez más falló Garfias en una inauguración de temporada. Envió seis toros bien presentados, con el trapío adecuado, sin exageraciones de volumen, pero estos dieron un juego desigual, en el que predominó lo deslucido, lo débil, lo carente de transmisión. Porque si el primero para rejones atesoró cierta calidad, el primero de la lidia a pie tuvo un buen lado izquierdo y el segundo del caballista ofreció colaboración.

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EL FESTEJO
Frío, como el clima, resultó el festejo abridor de la temporada grande 2002-2003, ante un lleno en las localidades numeradas y buena entrada en las generales con huecos en las alturas. Unos 35 mil espectadores desafiaron la baja temperatura y la lluvia fina, casi imperceptible que se presentó al ocaso de la función. En su primera intervención, Hermoso cumplió a la monta de Mariachi, Fusilero y Danubio. El toro se amorcilló con el rejón de muerte adentro y Pablo echó pie a tierra para hurtar el cuerpo esquivando un arreón, antes de pasaportarlo al segundo golpe de descabello. Consintió mucho al cuarto y entusiasmó galopando de costado poniendo en suerte al toro con precisos movimientos de sus cabalgaduras, como si estas hicieran las veces de un capotazo. Comprometió, por dentro, al negro Mazantini que parecía llevar un cate y repitió las piruetas, ahora sobre los lomos de Chicuelo. Todavía sintió un fuerte derrote a la altura de la ingle derecha, antes de adornarse con "el teléfono" en dos ocasiones. Acertó hasta el tercer viaje con el rejón de muerte.

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LO QUE DIJERON. Pablo Hermoso. Manifestó sentirse "Cabreado, porque vienes a La México y a la inauguración con toda la ilusión del mundo, eliges una corrida dura para que todo esté acorde y luego no es que salga dura, es que sale imposible y da al traste con toda nuestra ilusión y la del público que llenó la plaza y seguro que se ha ido de ella un tanto desencantado", igualmente puntualizó "además la lluvia caída por la mañana, perjudicó al piso para el toreo a caballo, que al estar tan flojo, provoca que no te puedas doblar con los toros para que se entreguen, los tienes que galopar más en largo y al final esa circunstancia les ha ayudado todavía más a hacerse los auténticos amos del ruedo".


REFORMA (www.reforma.com) POR GUILLERMO LEAL
EXTRACTO DE LA CRONICA

DECEPCIONA PRIMERA CORRIDA EN LA MÉXICO

PABLO HERMOSO DE MENDOZA NO TUVO EL ÉXITO DESEADO, PESE A QUE EN SU PRIMERO ESTUVO BIEN CON LOS REJONES DE CASTIGO Y BANDERILLAS

Desilusionados salieron de la Plaza México los 37 mil espectadores, aproximadamente, que asistieron a la inauguración de la Temporada Grande.
Los aficionados jugaron un papel muy importante en el desarrollo del festejo, dejaron claro que serán muy exigentes en la campaña, como lo fueron con Manolo Mejía a quien le silbaron fuerte en su primero, aunque cambió al final la escenografía con una faena valiente.

Ni a los consentidos como Pablo Hermoso de Mendoza, quien fue el imán de la taquilla, le perdonaron cuando su segundo astado le pegó a Mazantini, uno de sus caballos estelares.

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La emoción y el cariño que el público le demostró a Hermoso de Mendoza en su primero, son para recordarse. Esas ovaciones de pie, el murmullo cuando cabalgaba hacia el toro y aunque Pablo estuvo muy bien con sus caballos Ébano, Fusilero, Danubio y Mariachi, cabalgando de costado, clavando la mayoría de los rejones y banderillas, la faena se apagó y Hermoso mató descabellando al animal, echando pie a tierra después de clavar un rejón desde el caballo.

Para su segundo, el público fue más exigente y para colmo el toro comenzó a cerrarle el paso a los caballos. Pablo hizo un esfuerzo máximo y logró emocionantes momentos, sobre todo con Chicuelo y sus clásicas piruetas.
Un momento en el que Hermoso oyó, como pocas veces silbidos desde los tendidos, fue cuando su caballo Mazantini fue alcanzado por el toro en la barrera.

La labor torera del caballista español fue reconocida con el público que ovacionó a Hermoso cuando "cabreado", como él lo dijo, cruzó el ruedo de la México, en donde su reaparición no fue lo que se esperaba.

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Desilusionó el encierro de Garfias, todos extraordinariamente bien presentados, bravos para los caballos, pero no dio el juego al que esta ganadería de primera línea ha acostumbrado a los aficionados. Toros sositos, aunque los tres primeros se dejaron torear.


DESENCANTAN ILUSIONES
POR JOSE LUIS ORNELAS

El nublado cielo capitalino no presagiaba tormenta, más bien incertidumbre. Faltaba el sol en la tarde inaugural y a pesar del movimiento, del nerviosismo que se vivía en los alrededores de la plaza, conmovía un dejo de misterio. No sería mucho el tiempo en descubrir que era la tarde de los desencantos.
Los primeros fueron los revendedores que en su desmedida voracidad, pedían hasta mil pesos por un boleto de segundo tendido. Muy pocos fueron los que cayeron en sus redes y el desencanto debe haberles costado muchos boletos sin revender. En la puerta principal, vestido de luces, el torero Rafael de Alba pedía una oportunidad a la empresa, ante la indiferencia de quienes le veían apenas de reojo.

Los tumultos dentro de la plaza resultaban incómodos pero alentadores, se comprobaba que la gente volvía a la plaza ante el embrujo de un nombre; Pablo Hermoso de Mendoza.

Figuras del espectáculo y la política se daban prisa para llegar a sus lugares. Silvia Pinal, Elizabeth Aguilar, Onésimo Cepeda, Cristina Fox, saludaban sin poner mucha atención a lo que a su paso les decían.

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En cuanto apareció Pablo Hermoso de Mendoza en el ruedo para dar inicio a su actuación, el ánimo creció en los tendidos; "éste es el rejoneador que te dije, es una maravilla", dijo una joven mujer a su amiga. El público ovacionaba al rejoneador y se ponía en pie en tributo a lo que veía en el ruedo. Pero poco duró el gusto, a medida que avanzaron sus faenas, el clamor vino a menos, incluso Pablo Hermoso se acercó a la barrera por un rejón de muerte y comentó en voz alta a los aficionados cercanos "vengo fino ¿no?", frase con la que justificó el desencanto de no haber podido triunfar.

UNO MAS UNO POR PEPE MALASOMBRA
EXTRACTO DE LA CRONICA

SOLITARIA SALIDA AL TERCIO DE MEJIA AL INICIARSE LA TEMPORADA

Silencio para Hermoso de Mendoza; avisos a Fernando Ochoa; encierro muy justo de fuerzas de Garfias.

Pablo Hermoso perdió la magia.

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El encierro de Garfias que abrió la puerta de toriles de la temporada grande, bien presentado en términos generales, ofreció una lidia desigual. La Plaza México se llenó en sus tendidos numerados, pero solo registró un tercio de entrada en su parte alta.

El rejoneador navarro que revolucionó el toreo a caballo entre milenios, tocó techo. Sus evoluciones ya no son soluciones –valga la cacofonía- frente al toro, son fórmulas para con el público. Pasada la sorpresa de sus primeras temporadas en México, la tauromaquia de Hermoso de Mendoza ya es lugar común, catálogo, cliché mecánico que –salvo raras excepciones- no expresa un sentimiento artístico, sino que se conforma con la previsible repetición bien entrenada, técnica que, aunque de altísima dificultad, novedosa en su momento, no deja de ser lo que es: no abandono creador en el efímero y sutil arte taurino que dura un instante y desaparece.

El público, predispuesto a aplaudirle todo, concluyó, sin embargo con un veredicto contrastante; silencio en sus dos actuaciones y gritos de "¡todo es toro¡" a razón de la colocación de los castigos, y "ayes" constante en las muchas veces, cuatro o cinco, en las que los bureles alcanzaron a sus caballos.

Con su primero, un astado de embestidas largas, lo destacado sucedió en el tercio de banderillas cuando Hermoso, montado en Fusilero, toreó y templó en dos ocasiones al hilo de las tablas en larga conjunción de centauro y cornudo, por lo demás, todo se resume en un rejonazo de muerte trasero y dos golpes con la espada corta. Con su segundo el navarro sacó a dos de sus caballos estrellas, Chicuelo y Mazantini; no obstante, ni así consiguió enderezar la ruta ya que Cortinero, un astado muy justo de fuerza, no apretaba en los instantes en que el rejoneador daba sus giros, lo que provocó que las suertes de convirtieran tan sólo en adornos lejos de la cara del bicho, o bien apretaba junto a las tablas, lo que propició que Mazantini regresara golpeado a la cuadra tras una rápida presencia de menos de un minuto. El caballista, tras un rejonazo contrario, bajo y trasero, tuvo que echar pie a la arena y matar de estocada.


LA JORNADA (www.jornada.unam.mx) POR JOSE CUELI
EXTRACTO DE LA CRONICA

TARDE NEGRA

¡Corrida negra de inauguración¡ En el mes de los difuntos, muertos o cadáveres, el cielo se vistió de negro y desde la mañana empezó como a llover a contraestilo, sin que las nubes tuvieran que ver nada con nadie. Nada de arreboles de día de fiesta, ni sol con ropaje encandilado, ni estrellas titilando en el espacio en señal de emoción, es decir, nada de cursilerías. Así que los aficionados, que registramos una buena entrada, para no variar entramos al coso impermeabilizados al agua y a la frustración.

En la tarde vestida de negro, a la hora anunciada partieron plaza, al eco del olé inicial, las cuadrillas encabezadas por el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, dispuesto a dictar su lección del arte de Marialba, en una preciosa cabalgadura coronada de yerbabuena, chorreada de morcilla y rociada de cerveza oscura a tono con la tarde.

Para no variar el negro del espacio, Pablo Hermoso de Mendoza le sale al primero de Garfias montando a Ebano, prieto y jacarandoso, y los rejones le quedan traseros. Es hasta que aparece cabalgando a Fusilero que hace luz al galopar por el redondel, jalear palmas de danza sobre el herraje del equino -cuyas narices soplan humo agitándose como mariposas en un galopar de ritmo ondulado con el burel enredado en la cola del caballo-; y la plaza se viene abajo.

Después de una tranquila siesta con Mejía y Ochoa, Pablo saca a Chicuelo y da cátedra, toreando con el pecho del caballo y saliendo airoso por el lado izquierdo, rematando con espectaculares giros cargados de duende. Más la tarde era negra y negro fue su quehacer con el estoque. Salimos de la plaza oyendo los cascos galopar.....cargando la suerte.


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