PREVIO FICHA RESEÑA GALERIA PRENSA
15/12/2002 MEXICO D. F.

 

El próximo 15 de diciembre, a partir de las 4:00pm, es la cita más importante del año para los amantes del rejoneo y sobre todo para los seguidores de Pablo Hermoso de Mendoza. Ese día en la Plaza México se producirá la despedida del caballo más importante que ha habido en toda la historia del rejoneo: CAGANCHO.

Después de despedirse de Sevilla, Madrid y Pamplona, donde salió triunfador por la Puerta del Encierro, ahora le toca el turno al coso más grande del mundo, donde dirá adiós a los ruedos, ya de forma definitiva.

Atrás quedan doce años, más de setecientos toros lidiados y miles de vivencias, triunfos y también sufrimientos compartidos entre Hermoso de Mendoza y CAGANCHO, la pareja más famosa y más importante que ha dado el toreo a caballo.

En esta ocasión serán testigos de tan entrañable y emotivo instante, los matadores Oscar San Román y Fermín Spínola, lidiándose una corrida de Vistahermosa.

CAGANCHO no puede tener un buen recuerdo de su debut en la México, el 14 de noviembre de 1999, cuando Pablo compartió cartel con Jorge Gutiérrez y Manolo Mejías, lidiando el navarro dos toros de Manolo Martínez, al segundo de los cuales cortó las dos orejas, saliendo por primera vez a hombros, en el festejo que además suponía su debut en tierras mexicanas. Pero como decimos, no todo fueron alegrías en esta tarde, porque CAGANCHO resultó corneado en el primer toro de la tarde, lo que lo tuvo apartado de los ruedos unos quince días.

Ya con CAGANCHO repuesto, Pablo volvió a la México, el 5 de diciembre de 1999, donde la empresa había preparado para Pablo dos toros de nuevo de Manolo Martínez, pero esta vez muy justos de presentación y junto a Alfredo Lomelí y Rafael Ortega, que lidiaron toros de La Misión. Cuando apareció en el ruedo el primer "novillete" de Martínez, el público comenzó a molestarse y el ambiente se puso en contra, principalmente del navarro, que mucho tuvo que poner de su parte para que dicho ambiente se volviese a favor, consiguiéndolo hasta el punto que al primero casi le corta una oreja, el juez no consideró la petición mayoritaria, y al segundo sí se la cortó, dejando muestra, sobre todo de profesionalidad.

Así llegamos a la histórica fecha de 5 de febrero de 2000, fecha del Aniversario y una de las tres fechas importantes del Calendario Taurino Mundial. Ya la semana anterior fue movida, porque Pablo exigía dos toros grandes, con trapío, no quería que ocurriese lo mismo que en la anterior corrida del mes de diciembre, y la Empresa se mantenía en que lidiase lo que había o que no actuaba. Así Pablo estuvo fuera del cartel durante toda la semana y fue el mismo viernes, justo el día anterior de la corrida, cuando la Empresa aceptó los dos toros presentados por Pablo y este volvía a la México acorde a su categoría. Así el cartel quedaba compuesto por Pablo Hermoso de Mendoza, Jorge Gutiérrez, Enrique Ponce e Ignacio Garibay, que tomaba la alternativa, con toros de Teófilo Gómez para la lidia ordinaria y uno de Lebrija, muy complicado, pero muy bien presentado, y otro de Javier Garfías, bueno, además de excelente presentación, al que Pablo, cortaría las dos orejas y el rabo tras una emocionante lidia, dando la vuelta al ruedo en olor de multitud junto a sus caballos CAGANCHO y CHICUELO. Tras esta vuelta al ruedo, el torero valenciano Enrique Ponce, lanzó su montera a los pies de Pablo cuando este se retiraba al burladero, en un gesto de admiración, por el espectáculo que había brindado. La salida a hombros por los túneles del coso de Insurgentes, es de las que no se olvidan en la vida. Las fotografías presentadas corresponden precisamente a esta fecha; en la primera de ellas se observa a CAGANCHO templando de costado al de Garfías, y en la segunda la clamorosa vuelta al ruedo del estelles acompañado de sus corceles.

Tras una temporada de injustificada ausencia de los carteles de la Temporada Grande, regresó Hermoso de Mendoza al embudo de Insurgentes y volvió a inaugurar temporada el 28 de octubre de 2001 con un toro de Vistahermosa y otro de Bernaldo de Quirós, obteniendo dos orejas de su primero y saludando en el tercio en el segundo. Fue la tercera salida a hombros de Pablo del coso mexicano, en una tarde que compartió cartel con Eloy Cavazos y Leopoldo Casasola, que confirmaba alternativa y en la que montó a LABRIT, TABASCO, CAGANCHO, CHICUELO, DANUBIO, ALBAICIN y MARIACHI.

Los mismos caballos, con la única ausencia de CAGANCHO, sustituido por FUSILERO, fueron los que actuaron en el festejo celebrado el 9 de diciembre de 2001 y que tampoco estuvo exenta de polémica. Esta fecha, Pablo la tenía apalabrada desde antes de comenzar la temporada Grande con el empresario Rafael Herrerías, pero una maniobra a última hora de un torero español, que se encaprichó de esta fecha, estuvo a punto de dar al traste con la intervención del navarro, quien se mantuvo siempre firme y al final consiguió actuar junto a Fermín Spínola, que confirmó alternativa, Juan Serrano "Finito de Córdoba" y Jerónimo. Los toros lidiados por Pablo fueron de Vistahermosa y Fernando de la Mora y en esta ocasión los trofeos fueron una oreja y ovación.

Por tercera temporada, este año Pablo Hermoso de Mendoza también inauguró la Temporada Grande, el día 3 de noviembre de los presentes junto a los matadores Manuel Mejía y Fernando Ochoa, lidiando toros de Javier Garfias. Esta fue la tarde más gris de Pablo Hermoso de Mendoza en la México, en la que tampoco los toros colaboraron nada con EBANO, MONTERREY, FUSILERO, CHICUELO, DANUBIO, CAMPO GRANDE, MARIACHI y MAZANTINI y ha sido la única tarde en toda la presente gira mexicana en la que lidiando dos toros, Pablo no ha obtenido ningún trofeo.

 

FECHA 15 de diciembre de 2002
LUGAR Plaza de Toros México, México, Distrito Federal
ENTRADA Más de tres cuartos de plaza
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (saludos y dos orejas)
Oscar San Román (saludos y saludos tras petición)
Fermín Spínola (saludos y palmas).
TOROS Toros de Vistahermosa y De Santiago (4)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Vistahermosa, nombre Trianero, número 89, 468 Kg. De salida MONTERREY (2 rejones de castigo); en banderillas ALBAICIN (2 banderillas) y DANUBIO (2 banderillas); y para el último tercio MARIACHI (2 cortas, dos pares a dos manos y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de De Santiago, nombre Golondrino, número 72, 480 Kg. De salida RONCAL (3 rejones de castigo); en banderillas CAGANCHO (4 banderillas); y para el último tercio MARIACHI (3 rosas y 1 rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS LABRIT, EBANO, FUSILERO, CHICUELO, GAYARRE y MAZANTINI

 

Se despidió CAGANCHO de los ruedos mundiales y lo hizo a lo grande, demostrando que sí su jinete y amigo, Pablo Hermoso de Mendoza lo retira no es por una cuestión de facultades, ni de edad, es por puro agradecimiento a una carrera llena de entrega mutua, de triunfos, de algún que otro sin sabor, pero sobre todo de dejar una estela en el toreo a caballo, que se tardará muchos años (yo creo que jamás) en alcanzar tal perfección. Desde su debut en la temporada 1991 hasta su última corrida en diciembre de 2002, los ruedos más importantes del mundo se han entregado a una pareja imposible de repetir, que llevó el temple a caballo a unas cuotas que nadie sospechó nunca y que marcaron definitivamente un antes y un después de Pablo y CAGANCHO.

Hoy volvió a pisar una arena tras su despedida el 6 de julio en la Plaza de Toros de Pamplona, y dio todo un recital de como templar a los toros, y en esta ocasión no lo tuvo fácil, por que el toro de De Santiago era violento y embestía a arreones. Tanto lo mimó CAGANCHO en los primeros galopes de costado a lo largo del anillo Insurgente, que tras la segunda carrera, el toro se desengañó y ya no buscó la cola de CAGANCHO. Entonces salió el CAGANCHO lidiador, con cuatro palos al sesgo, con el toro en tablas, llegando a la cara y saliendo hacia los medios, colocando al astado en el mismo estribo para que Pablo colocara las banderillas. Las palmas echaban humo, pero tras la cuarta banderilla, Pablo descabalgó y envió a CAGANCHO hacia el patio de caballos y aquí ya es cuando el público de México se levantó de sus asientos y despidió al cuatralbo y a un Pablo emocionado que caminaba por el albero, con la más fuerte ovación que se recuerda en La México.

Acabaría la lidia de este toro a lomos de MARIACHI que brilló en la colocación de tres rosas y donde Pablo, estuvo hoy desacertado fue con los rejones de muerte que en ambos casos fueron bajos. NO obstante el público pidió las dos orejas que el Juez Balderas concedió. Pablo las recogió en los medios, pero se las entregó al subalterno y llamó a CAGANCHO al que en los medios y tijera en mano, cortó un mechón de pelo que esparció por el coso Insurgente antes de dar ambos una triunfal vuelta al ruedo, envuelto en un pañuelico rojo y con la bandera mexicana también presente, así como un gallo de pelea "montado" sobre su lomo. Tras la vuelta al ruedo y en el centro de la Plaza, Pablo lo despojó de montura y cabezada y lo dejó galopar en libertad por el ruedo, mientras sonaban las notas de "Las Golondrinas" y el caballo se retiraba hacía su descanso taurino.

Al final de la corrida, Pablo abandonó el coso mexicano, montado sobre su inseparable compañero y ambos atravesaron la arena de la Plaza México, salieron por los túneles de la Plaza, llegaron hasta la Puerta Grande y abandonaron el inmueble por las calles aledañas a la Plaza rodeados de una multitud que coreaban los nombres de Pablo y CAGANCHO.

También torearon y algunos de ellos brillaron, como MONTERREY parando al primero de la tarde, ALBAICIN, sacando lo poquito que tenía el toro de Vistahermosa, DANUBIO, en su mejor tarde mexicana de esta temporada, RONCAL, con un rejón de castigo que puso los pelos de punta y MARIACHI, eficaz, poderoso y consentido, pero lo cierto es que ayer había un protagonista que se llevó la tarde y que ha dado un paso importante para la historia del toreo............EL REY CAGANCHO.

 

 


DIARIO ESTO (www.esto.com.mx) POR HORACIO SOTO CASTRO
EXTRACTO DE LA CRONICA

¡"CAGANCHO" POR LA PUERTA GRANDE!

Imborrable será la despedida del famoso caballo


¡"CAGANCHO" salió por la puerta grande! (como dicen en España, aquí diremos por la puerta principal), después de que su jinete Pablo Hermoso de Mendoza fue premiado con dos orejas, tras una soberbia faena a un toro (72, Golondrino, con 480 kilos de la ganadería de De Santiago) y enfilaron por las calles que rodean la plaza México (Holbein) hasta Insurgentes, escoltado por los aficionados y admiradores de la mancuerna, bajo un coro sostenido de ¡torero..!, ¡torero... ¡en reconocimiento a su desempeño a lo largo de más de 12 años y 17 de vida y por ser precisamente eso: un caballo torero y valiente que se colocó en la cumbre de la tauromaquia mundial, especialmente en el arte de Marialba en plenas facultades. Ya antes se había despedido con éxito de las plazas de Sevilla, Pamplona y Las Ventas, de Madrid, y ahora en la plaza Monumental México.

En medio de las candilejas y con los flashes de las cámaras fotográficas resplandecía su pelambre negro, su figura se recortaba entre esa luminosidad intermitente y daba la impresión de que sabía lo que estaba sucediendo, pues su caminar arrogante con paso corto, seguro, con la cabeza en alto, orgulloso de ser la figura central a quien le dedicaban todo los halagos. La crin seguía adornada con listón blanco.

Había expectación por ver a "Cagancho", verlo actuar y despedirlo. El público estaba inquieto y apenas asomó por la puerta de caballos, las ovaciones se desgranaron en su honor. Su actuación fue fugaz, pero intensa, emotiva y dejó ver sus cualidades plenamente: su valor, temple y arte; haciendo gala de condición física como cuando era un potrillo retozón. Con Pablo Hermoso de Mendoza en los lomos recorrieron casi medio ruedo llevando muy bien toreando a Golondrino, luego haciendo -muy en corto- los cambios para clavar las banderillas. De las alturas se escuchó un grito de admiración: ¡Caballo, bonito! "Cagancho" y Pablo cubrieron el tercio de banderillas entre constantes aclamaciones por la emoción que le imprimió en cada viaje: citar muy corto, hacer el quiebro y pasar muy comprometido por dentro, pues parecía una rendija entre el toro y las tablas, por donde pasaba. Tanto Pablo como el corcel se entregaron y se jugaron la existencia y así anduvieron desde la puerta de toriles hasta el burladero de matadores, encelándolo y toreándolo.

Luego de las cuatro banderillas que clavaron, Pablo echó pie a tierra y a galope se fue "Cagancho" a la caballeriza.

Previamente había tenido una destacada actuación sobre Roncal en rejones, por lo que también se escucharon sonoras aclamaciones. Y finalmente sacó a Mariachi, el caballo bayo, para clavar tres rosas y sepultar el rejón de muerte, un tanto caído por lo que tardó en doblar la res. El juez soltó una oreja y a petición del público la otra. A Pablo se le rasaron los ojos de lágrimas. Nuevamente entró "Cagancho" al ruedo y Pablo le cortó apenas la crin, que soltó al aire para que se esparcieran por el ruedo, con lo que se retiraba de los toros. Una escena sentimental, emotiva, cuando Pablo lo besó y le acarició la cara. Los dos dieron la vuelta al ruedo teniendo como fondo musical "Las golondrinas"; alguien le cubrió el cuello con una bandera mexicana, le pusieron un gallo de pelea en la silla y a su paso soltaron toda clase de prendas. En el centro del ruedo, Pablo le quitó la silla y la brida entre dianas, aplausos y olés con lo que se daba a entender el que ya no estaría en ruedo alguno.
El público se cansó de aclamarlo y se quedó exhausto, vacío, luego de esa admiración incontenible que le brindaron.

Hermoso de Mendoza, en su primero, de Vistahermosa, descastado, que manseó también tuvo una destacada actuación con sus caballos Monterrey, Albaicín, Danubio y Mariachi clavando rejones, banderillas a una y dos manos, cortas y, en fin, realizó todo su brillante repertorio sobre su finos caballos. También escuchó Dianas. Clavó el rejón trasero, caído, y solamente saludó en el tercio.

EL FESTEJO

Tarde con sol, calurosa, que por momentos sopló el viento invernal. Poco más de media entrada. Se jugaron astados de Vistahermosa, de Jorge Barbachano Ponce, bien presentados, serios, pero desrazados, débiles, que rodaron constantemente por la arena y no permitieron el lucimiento de los espadas. Con lo que las ilusiones y deseos de triunfo de los espadas se estrellaron irremediablemente. Los cuatro astados para la lidia ordinaria fueron pitados en el arrastre.

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LO QUE DIJERON

HERMOSO DE MENDOZA. "Me quedo con el cariño de la gente y la entrega de "Cagancho". La verdad es que imaginaba la despedida con un toro mejor, aún así gracias por todo; pudo haber sido peor. A "Cagancho" lo sentí mejor que nunca, más pletórico que nunca. A pesar de las condiciones del toro estuvo por encima del mismo, fue difícil, pero con emoción. De alguna manera lo de hoy marcó una pauta en mi carrera. Esparcí el pelo de la coleta de "Cagancho" para que siempre viva en la Plaza México".


DIARIO DE MEXICO (www.diariodemexico.com.mx) POR HUGO MARTINEZ ZAPATA
EXTRACTO DE LA CRONICA

TREPIDANTE DESPEDIDA DE CAGANCHO

Dos Orejas

En lo que fue la despedida del caballo lusitano Cagancho en México, su domador Pablo Hermoso de Mendoza conquistó dos orejas, en una tarde en la que los toros de Vistahemosa no respondieron a las exigencias de los matadores.
Sin duda la labor de Hermoso de Mendoza fue fundamental para lograr una buena entrada en el coso de Insurgentes, en el que la despedida de su caballo fue fundamental para que la tarde de toros fuera importante.

Comenzó con un toro manso, al que logró moverlo a pesar de su poca entrega y decisión. Le costó trabajo a pesar de que usó a una jaca nacional de nombre Monterrey, con la que no logró buena suerte y al final, con una mala estocada se le escapó el triunfo.

Fue con el segundo, cuarto de la tarde, con el demostró más calidad y en especial cuando sacó a un caballo estrella, el que en la tarde fuera despedido, de nombre Cagancho.
Con el logró dejar cuatro banderillas en buen sitio; toreó a la grupa y dio muestras de su calidad como jinete y el saber tener un buen animal, al final y luego de una estocada trasera los aficionados pidieron las dos orejas, que el juez las entregó y después un grupo de aficionados protestó.

Pablo pidió que regresara Cagancho, para ofrecer su cariño a los aficionados de la México, que fue cortándole parte de la crin del caballo y junto con él darle la vuelta al ruedo, en una escena que nunca se había dado en el coso de Insurgentes.


EL HERALDO DE MEXICO (www.heraldo.com.mx) POR JUAN JOSE GUERRA P.
EXTRACTO DE LA CRONICA

SENTIMENTAL DESPEDIDA DE CAGANCHO

Cortando dos orejas Pablo

PABLO HERMOSO DE MENDOZA. Vestido a la usanza campero andaluz, al tercio y dos orejas abriendo la Puerta Grande para su caballo estrella que se despidió.

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Se lidiaron cinco toros de la vacada guanajuatense de Vistahermosa , descastados, mansurrones y débiles hasta la desesperación cayendo constantemente a la arena y uno de De Santiago que resultó bueno.

Tarde espléndida, gran ambiente con un cielo azul y ligero vientecillo que no molesto mucho a los toreros y con casi tres cuartos de entrada en ambos departamentos se dio la séptima corrida de la campaña.

Que singular contraste, que con el anuncio de tres toreros no venga tanto publico a la plaza, como el simple anuncio de la despedida del famoso caballo " Cagancho" que ayer por ultima vez actuó en una plaza de toros.

Después del paseillo el publico llamó a saludar a Fermín Spínola en recuerdo del gran triunfo que obtuvo el domingo pasado en ese mismo escenario, y cuando saltó a la arena el 1o. de la tarde No. 89 " Trianero" con 468 kgs. para Pablo Hermoso de M. que montando primero a " Monterrey" un bello ejemplar tordillo lusitano con el que Pablo colocó tres rejones de castigo a un toro manurrón, falto de codicia, apagado para las suertes del rejoneo, todo lo puso Pablo que después con " Albaicín" y " Danubio" banderillas a una y dos manos electrizantes toreando estupendamente a la grupa y colocándolas, en lo alto, y finalizó su labor con tres pares de banderillas cortas haciendo desplantes, Un rejonazo trasero y contrario que hace doblar, y Pablo es llamado al tercio para escuchar gran ovación.

Lo grande vendría con su segundo , 4o. de la tarde " Golondrino" de la ganadería de De Santiago que sin ser muy bueno, colaboró para la despedida triunfal de su célebre caballo. Empezó montando a " Roncal" un tordo rodado, los rejones de castigo dando el pecho del caballo en cada encuentro, después " Cagancho" una demostración autentica de este gran caballo torero con el que pone cuatro banderillas en lo alto, desmonta y ante el clamoreo del publico su caballo enfila a la puerta de picadores bajo una gran ovación, y finaliza con " Mariachi" el formidable bayo de raza azteca con el que mata al toro que tarda en doblar y cuando finalmente lo hace hay gran petición y el juez otorga las dos orejas ligeramente protestadas que deja con su cuadrilla mientras da la vuelta al ruedo con " Cagancho" bajo los acordes de las " Golondrinas" y al final de la misma y Pablo con lagrimas en los ojos, en los medios de la plaza le corta un mechón de pelo simbolizando que nunca mas volvería a torear. Gran ovación que le acompaña cuando al final del festejo abre la Puerta Grande y Pablo y " Cagancho" salen así hasta la calle. ¡ Enhorabuena!

EL FINANCIERO (www.elfinanciero.com.mx) POR FRANCISCO ARREDONDO R.
EXTRACTO DE LA CRONICA

"CAGANCHO", TORERO SIN PAR

En su despedida de la México, se fue con dos orejas

Llévame a la grupa contigo "Cagancho"/ hazme un sitio en su montura y llévame a tu nuevo hogar;/ hazme un sitio en tu montura "Cagancho", que contigo quiero estar;/ y es que estoy lleno de amargura, en esta tu tarde de despedida.

Así cantó la luna junto a más de 30 mil aficionados que rindieron tributo a un caballo. ¡Sí matador, a un caballo¡ Que suena absurdo. De ninguna manera. Simplemente porque se trata de "Cagancho", un torero sin par.

En la historia de la Plaza de Toros México nunca un caballo había convocado a tantos aficionados como "Cagancho", y es que no se trata de un corcel más de la cuadra del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, sino de un cuatralbo, ejemplar de sangre lusitana.

Quien se dice taurino no podía dejar fuera de su memoria este hecho, y sino hay que preguntarle al secretario de Comunicaciones y Transportes, Pedro Cerisola; al propietario de Televisa, Emilio Azcárraga Jean; al obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda; y al periodista Jacobo Zabludowsky, quienes, al igual que Hermoso de Mendoza, soltaron lágrimas cuando el negro cuatralbo salió al redondel.

Podía haber estado anunciado en el cartel de la séptima corrida de la Temporada Grande 2002-03 el mejor torero español o mexicano, pero ninguno hubiera podido conmover al respetable como este corcel de innegable corpulencia nacido hace 16 años en la cuadra del rejoneador portugués Joao Batista
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A trabajar

Pablo lo llevó al ruedo hasta su segundo toro, "Golondrino", de la dehesa de De Santiago, después de que lidiara el primer tercio con "Roncal", y al momento que "Cagancho" hizo su aparición los flahazos iluminaron la Plaza México. Parecía que el milagro estaba hecho.

Con temple, largueza, profundidad y ligazón se comportó esta jaca que desde que vino a México hace tres años junto a Hermoso de Mendoza, provocó que el toreo ecuestre dejara de ser un espectáculo marginal en nuestro país.

Todo eran aplausos, ovaciones, gritos. La afición estaba enloquecida con un "Cagancho" inspirado, que mientras toreaba, su faena era acompañada con ¡olés¡, sombreros, claveles y chamarras.

Cerró Pablo Hermoso con "Mariachi" para dar muerte a su enemigo. Los pañuelos blancos brotaron y el juez de plaza concedió dos orejas, que a fuerza de ser honesto, fueron más por lo emotivo que por la faena.

Minutos después regresó "Cagancho" para dar vuelta al ruedo mientras se entonaban Las Golondrinas. Pablo pidió unas tijeras para cortarle la crin y quitarle la montura. "Esta es una tarde especial porque se va de los ruedos un amigo y un compañero de muchas aventuras", dijo Hermoso de Mendoza.

El resto de lo que pasó en la Plaza México, para suerte de los alternantes, Fermín Spínola y Oscar San Román, será olvidado por los aficionados, que estaban embelesados con "Cagancho", quien con su carisma hizo que pasara a segundo término el soso encierro de la ganadería de Vistahermosa.

Llévame a la grupa contigo "Cagancho"/ hazme un sitio en su montura y llévame a tu nuevo hogar......Cantó la luna cuando este histórico cuatralbo salió como los grandes de la Plaza México.


MARCADOR
EXTRACTO DE LA CRONICA

CAGANCHO SE FUE POR LA PUERTA GRANDE

Histórica ovación se llevó el cuatralbo portugués

Triunfal y emotiva ha resultado la despedida de los ruedos de Cagancho, el caballo más emblemático de la cuadra de Pablo Hermoso de Mendoza.

Los 30.000 espectadores que aproximadamente acudieron a la Plaza de Toros México, de pie ovacionaron las suertes templadas y con valor que ejecutó De Mendoza con ese caballo que desde hace 12 años es parte fundamental de su trayectoria, que lo ha convertido en figura del toreo.

Cuando en el cuarto toro, por cierto de la ganadería de Santiago, apareció Pablo Hermoso montando a Cagancho, la ovación se desgranó y fue el reconocimiento intenso a la trayectoria y las cualidades más que del rejoneador, del caballo, que en su última tarde, confirmó su valor y la entrega para lograr momentos de belleza con los toros.

Así sucedió con ese astado al que toreó cabalgando de costado y entregó el pecho cuando hubo que clavar banderillas, por lo que poca importancia le dio el público a las dos orejas que el juez de plaza concedió para el caballista español.

Fue de esta manera como el navarro consiguió cortar las dos orejas del cuarto de la tarde, poniendo broche de oro a la carrera del famoso cuatralbo de Portugal, que rubricó una extraordinaria actuación ante este toro.

Cagancho "que portaba en un costado la bandera de México", y Hermoso pasearon los trofeos en una aclamada vuelta al ruedo para después recorrer el caballo en solitario la circunferencia.

LO EMOTIVO
Después de haber conseguido las dos orejas, una vez más salió Cagancho por la puerta de los pinchadores, Pablo Hermoso le cortó un mechón de la crin y después se inició una vuelta al ruedo, de las más emotivas que se recuerdan.

Hecho esto, Hermoso lo desensilló y le gritó "¡vete¡", el caballo dudó, Hermoso le volvió a decir "¡vete¡", y de inmediato el equino tomó rumbo a la puerta de los pinchadores, lo que marcaba el retiro oficial y de por vida, de Cagancho de los ruedos.

Pablo Hermoso montó después a Mariachi para colocar cuatro adornos de la rosa y matarlo con un rejón de muerte de buena colocación, pero el público esperaba la ceremonia del adiós a Cagancho para despedir a esta figura del toreo, que al contrario de tantas tardes, en esta ocasión no era un hombre sino un caballo.

La cuadrilla de Pablo Hermoso le quitó la montura a Cagancho, poniendo así punto final a una trayectoria llena de éxitos y escribiendo así una página más en la historia de la Plaza México.
Pablo Hermoso, en su primero, estuvo muy bien, teniendo que salir al tercio para agradecer la ovación.


EL UNIVERSAL (www.eluniversal.com.mx) POR GUILLERMO SALAS
EXTRACTO DE LA CRONICA

"CAGANCHO" SE LLEVO LA TARDE

Orejas para Pablo Hermoso, en la faena última de su corcel

De ser torero, al caballo "Cagancho" no le faltaría el miedo, mas se sobrepondría a él con arte. Eso lo ha distinguido de la cuadra de Pablo Hermoso de Mendoza y de muchos otros rejoneadores. Es la jaca más torera, famosa, y su sensibilidad lo hace ser un fuera de serie. Esos cites, esos cambios que realizó, ahí quedan, como el emotivo adiós de un corcel que ha hecho el honor de llevar el nombre de un torero gitano, como Joaquín Rodríguez Cagancho .
Ha sido la despedida en la Plaza México de la famosa jaca "Cagancho", una figura del toreo.

Todo aquel que vio la corrida en el apartado, apostaba a que no fallaría. Bella de hechuras, con el peso y trapío sin tacha... El encierro falló. Los cinco toros de la divisa anunciada, Vistahermosa, fueron pitados en el arrastre. Una pena.
La corrida, descastada, se vio deslucida, escasa de fortaleza.

En los terrenos donde pasta este ganado el agua le hace mal a los toros, les pica el hígado. No es disculpa.

El cuarto, el del adiós, fue de De Santiago, mucho mejor, aunque sin nada extraordinario.

Claro, "Cagancho" estuvo colosal. Esos pares de banderillas en un terreno tan corto sólo se lo permiten fenómenos como el binomio de "Cagancho" y Pablo Hermoso de Mendoza. Un rejón de muerte mal colocado, pero dos orejas y loas a jaca y a caballero.

Se llevaron la tarde.

El momento culminante fue cuando el navarro le cortó un mechón a su montura: era, significaba, cortarle la coleta a un gran torero.

Al término de la corrida el rejoneador se dijo satisfecho y agradecido por el cariño y el apoyo del público capitalino hacia ellos.

Y reconoció que no tuvo enfrente a "ese toro soñado", pero que de todas maneras era "un final feliz".

EMOTIVO EL ADIOS A CAGANCHO
POR GUILLERMO SALAS ALONSO

Dos orejas a Hermoso de Mendoza. Sanromán y Espínola, sin tela para cortar

No ha sido el adiós de los ruedos a un equino cualquiera, un irracional que actúa con el talento y torerismo de un racional: ha sido la despedida de la famosa jaca "Cagancho", una figura del toreo.

Como lo hizo en Las Ventas de Madrid, también en la Real Maestranza de Sevilla, ayer el escenario fue la Monumental Plaza México.

Daba la impresión "Cagancho" de ser un torero de mucho arte, con el miedo lógico (pobre de aquel torero que no sienta temor), pues tiembla al verse frente a la cara del toro, pero todo lo resuelve con arte, con una personalidad muy especial, lo que ha sido el motivo de distinguirse de la cuadra de Pablo Hermoso de Mendoza y de muchos otros rejoneadores. Sí, es la jaca más torera, famosa y su sensibilidad lo hacer ser un fuera de serie.

Esos cites, esos cambios que realizó, ahí quedan, como el emotivo adiós de un corcel que ha hecho el honor de llevar el nombre de un torero gitano, como Joaquín Rodríguez Cagancho que, con todo nivel guardado, similares en su actitud y aptitud. Don Joaquín, sevillano, el cuatralbo lusitano. Sí, portugués de nacimiento, español por adopción y mexicano por ese sentimiento que no tiene paralelo con nadie.

Falló la corrida

Todo aquel que vio la corrida en el apartado, apostaba que no fallaría. Hermosa de hechuras, con el peso y trapío sin tacha, ¿quién sabe algo en este negocio? El encierro falló. Los cinco toros de la divisa anunciada, Vistahermosa, fueron pitados en el arrastre. Una pena y conociendo la honorabilidad del ganadero, Jorge Barbachano Ponce, el más apenado es él mismo.

La corrida se vio descastada, deslucida, escasa de fortaleza. En los terrenos donde pasta este ganado el agua le hace mal a los toros, les pica el hígado. No es disculpa. Cuatro de los astados sin malas ideas, sólo el sexto fue pésimo sin paliativo alguno. El cuarto, el del adiós, fue de De Santiago, mucho mejor sin nada extraordinario.

Los artistas

Y ahora, los artistas del cartel. La figura fue Pablo Hermoso de Mendoza, como lo son sus jacas toreras y muy por arriba de los ejemplares de Vistahermosa los toreros Óscar Sanromán y Fermín Espínola.

Hermoso estuvo hecho un tío desde el primero, donde brillaron "Albaicin", "Danubio" y "Mariachi". El rejón de muerte quedó caído y se esfumaron los trofeos.

"Cagancho" estuvo colosal, ¡qué personalidad de jaca! Esos cites, esos pares de banderillas en un terreno tan cortó que sólo estos fenómenos, "Cagancho" y Pablo, pueden hacerlos. Otro rejón de muerte mal colocado; dos orejas y loas a jaca y caballero.

Y el momento culminante, cuando el navarro le cortó un mechón. Era cortarle la coleta a un torero.

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Hermoso de Mendoza se mostró agradecido con la actitud de la gente, su entrega y el cariño que le mostró a "Cagancho", con una última ovación al cuatralbo, al despedirse.


EL SOL DE MEXICO (www.elsoldemexico.com.mx) POR EL NIÑO DE LA BOLA
EXTRACTO DE LA CRONICA

DOS OREJAS PARA PABLO EN EL EMOTIVO ADIOS A "CAGANCHO"

Bueyes con preciosa lámina fueron los enviados a la Plaza México por la ganadería de Vista Hermosa, cinco claros y sin mayores problemas y el último, muy peligroso.

Para Pablo Hermoso de Mendoza fueron los toros marcados con los números 89 de Vista Hermosa y el 72 de De Santiago y con el manso que abrió plaza el navarro volvió a asombrar a propios y extraños al realizar digna y decorosa actuación, casi ante un marmolillo. Sobre "Monterrey" clavó los rejones de castigo, tardando en hacerlo por la sosería y debilidad de "Trianero", pero después de encelarlo clavó en lo alto el segundo rejón de castigo. A base de insistir, de girar sin reposo alrededor de "Trianero" dejó poquito contraria la primera banderilla y a falta de la emoción que produce un toro bravo al embestir, Pablo y sus cabalgadores pusieron enorme cuota de voluntad, destreza y habilidad, ganándose el extraordinario caballista y rejoneador navarro a ley las palmas del respetable que hizo poquito más de tres cuartos de entrada en las localidades numeradas. Montó a "Danubio" y como el toro embestía por oleadas, arrollando al hacerlo, el precioso tordillo recibió un puntazo en el anca derecha al hacer de pronto, por caballo y jinete, "Trianero". Trasero quedó el rejón de muerte pero hizo doblar de inmediato al pésimo astado de Vista Hermosa.

Con "Golondrino" de Pepe Garfias, que cambió de lidia para bien en el segundo tercio de la misma, Pablo se hizo aplaudir fuerte al exponer y clavar en lo alto el primer rejoncillo. Trasero el segundo y bueno el tercero dejando llegar al toro al estribo. Salió "Cagancho" a la arena y la gente se volcó entusiasta al torear el caballo estrella de Pablo Hermoso de Mendoza con temple y cadencia. Que estampa tan torera la de "Cagancho", tenso, nervioso, esperando la orden de su jinete para burlar con arte, estética y belleza las acometidas de "Golondrino" que resultó a la postre estupendo para el toreo a caballo. Solicitó Pablo permiso para colocar una cuarta banderilla y al terminar y echar pie a tierra entre ovaciones, estas se dividieron entre caballo y jinete, ambos espléndidos en su actuación. Con "Mariachi" clavó las rosas una tras otra, girando sin cesar alrededor del toro para adornar el morrillo del buen ejemplar de Pepe Garfias. Delantero y contrario quedó el rejón de muerte y aunque la gente pidió las dos orejas, hubo división de opiniones. Pablo cortó un mechón de la crin de "Cagancho" y como mozo de estribo llevó a su caballo consentido, tirando suavemente de las bridas en triunfal vuelta al ruedo; triunfal para los dos, para Pablo como el mejor rejoneador del mundo y para "Cagancho", un caballo estrella que se supo ganar la admiración y simpatía de la afición mexicana.

EXCELSIOR (www.excelsior.com.mx) POR ALFONSO LOPEZ
EXTRACTO DE LA CRONICA

APOTEOSICO ADIOS DEL CABALLO TORERO CAGANCHO

Hermoso, orejas del de la despedida

"Con sólo aparecer por la puerta del arrastre, ¡qué ovación me dieron los 27 mil presentes¡, para animar a darlo todo a cualquiera, ahora como ya mi amigo y compañero, el Roncal, según me lo dijeron, había ayudado muy bien a Pablo, en tres rejones de castigo, exponiendo y con alguno que otro quiebrecillo, me había dejado un paquetito, pero, bueno, ahí voy ha recorrer medio ruedo con ese galope lateral que tanto gusta y tanto mérito tiene, templando al castaño Golondrino, criado en De Santiago por Pepe Garfias y casi pegado al estribo de Pablo, así que empezaron esos olés tan incomparables de la México y no se diga, cuando después de citar con las manos, algo que me sale sensacional (y perdón por la presumida), un quiebro, y Pablo que clava en buen sitio la banderilla, pero, además, en algo que nos ha hecho muy famosos a los dos, vinieron las salidas por el terreno de adentro, conun ligero toquecito de Golondrino, al templarlo con mi cola, para luego, ya colocado, volver a citar con mis manos y a alegrar al toro, ¡y que bien clavó Pablo la 2ª¡, hubo otro leve toque al salir, pero es que también los caballos toreros tenemos que exponer y de eso yo se mucho y me ha costado cinco cornadas, pero, bueno, son gajes o, mejor dicho, son glorias del oficio y, ¡órale¡, a encelar al toro otra vez y venga la 3ª banderilla en excelente sitio, así que, al desmontar Pablo, ahí voy, yo solito (porque lo tengo mucho hecho) a la puerta, y ¡que maravilloso es el público de México¡, ¡menuda ovación me pegaron, casi todos de pie¡, ¡imagínate cuanta emoción la que sentí¡.

"Supe que después Pablo con Mariachi, ese caballo chaparrito pero muy torero, no lusitano como yo, sino azteca, se lució con tres rosas en un palmo y lástima del rejón de muerte caído y contrario, pero ya la gente estaba con Pablo, como tantas veces, y le exigió al juez no sólo una, sino las dos orejas de un toro muy alegre al principio, pero que al final se paró demasiado.
"Sin embargo aquello no terminó ahí. Porque conluída la lidia me llevaron otra vez al ruedo de la México, otro de los tantos del mundo taurino que no olvidaré jamás, y aquello fue muy emocionante, aunque quien sabe a quien se le ocurrió la idea de ponerme una bandera mexicana, porque eso fue una falta de respeto, menos mal que me la quitaron luego luego y, claro, como estamos en México, que me plantan un gallo de pelea en la silla, pero, bueno.....

"Lo que sí, como me emocionaron las bellas palabras que, ya en los medios de la gigantesca plaza, me dijo Pablo al cortarme un pedacito de crin, porque yo, a pesar de los torero, pues no usé ni añadido, ni coleta, aunque hay quienes dicen que las podría haber llevado con todos los honores y eso me da mucho orgullo. Y no te cuento lo que vibré en la vuelta al ruedo. Eso sí, me defraudó un poco el que don Elfego, el de la banda, en ves de esa música tradicional mexicana en las despedidas, se picara con el pasodoble, porque yo quería dar la última vuelta de mi vida torera al compás de Las Golondrinas, aunque, casi al final, sí sonaron y ahí voy de salida otra vez y vi a mucha gente llorando al verme partir y, la verdad, yo también sentí ganas de llorar".

"Pero todavía faltaba algo y que me manda llamar Pablo al final de la corrida, para salir por la puerta de cuadrillas con él, no a hombros, porque no hay quien me cargue, claro, pero lo sentí como si hubiera salido así Y bueno, ahora, a otra vida, la del campo, la de la libertad absoluta, la de muchas yeguas a las que les he echado el ojo, y la de otras con las que ya he hecho el amor, ¡y lo he pasado muy bien¡ y espero que muchos guarden un bonito recuerdo de mí, porque he sabido hacer honor al nombre que me pusieron, sobrenombre de un gran torero gitano, Joaquín Rodríguez ídolo que fue de este maravilloso público de México. ¡Adiós a todos y muchas gracias¡.

Esto "me dijo" Cagancho ayer y, bueno, ahí que quede. Del resto del festejo 7º de la Grande 2002-2003, el navarro Pablo Hermoso de Mendoza en el que abrió plaza, Trianero, de Vistahermosa, manso, soso y que apenas embistió, cómo lo ha toreado con Monterrey, Albaicín, Danubio y Mariachi, además de haber clavado siempre en buen sitio, pero, por desgracia el de muerte muy defectuoso, limitó todo a la salida al tercio.


LA AFICION-MILENIO (www.milenio.com/deportes/) POR ADDIEL BOLIO
EXTRACTO DE LA CRONICA

PABLO, OREJAS; AMOR A CAGANCHO

Ayer en la plaza México

El encierro de Vistahermosa deslució con su descaste y debilidad la séptima corrida de la temporada sin que tampoco el toro de De Santiago fuera un dechado de bravura que sirviera de mucho. Óscar San Román y Fermín Spínola dieron su mejor esfuerzo y hasta hubo un estoconazo de San Román que merecía una oreja y se la escatimó el juez Balderas. La tarde fue alegre, fresca y hermosa.

Evidentemente había expectación por ver por última vez a ese caballo de nacencia portuguesa llamado como apodaban al singular torero gitano de los ojos verdes, Cagancho. Este único caballo en el toreo, de características en pelaje, negro, careto y cuatralbo, corpulento, gran figura, no es un Rocinante cualquiera, no, es el amo, el rey de los caballos en la forma de hacer el toreo a la jineta en todo el mundo y en toda la historia.

No podíamos quedarnos sin ver a este maravilloso ejemplar equino, a este valiente bridón, a este pegaso con capotes y muletas por alas, que sabe dar verónicas y pases al natural cuando deja pendientes de sus costados los arteros pitones de los astados que hubieran querido hacerlo trizas, o bien a la grupa, toreando como a punta de capote a punta de cola, no sin haber sentido en algunas ocasiones una de ellas en este ruedo del coso más grande del mundo, lo quemante y ardor de un cuerno que cometió la osadía de rasgarle las carnes.

Todo estaba preparado para que fuera en el cuarto toro de la corrida cuando se le diera el adiós al palafrén portugués luego de que abordo de un tordillo de nombre Roncal, con el que dejó arriba tres rejones de castigo, el mejor torero de a caballo del mundo Pablo Hermoso de Mendoza sacó a Cagancho al ruedo y en cuanto el público lo descubrió, las palmas empezaron a crecer en su honor y empezó a pasar en la pantalla del mundo el último capitulo en un ruedo del mejor caballo torero que ha existido: toreó, hizo desplantes, lo pasó su magistral jinete por dentro dejando la grupa en prenda, las banderillas quedaron enhiestas en lo más alto del toro castaño, de nombre Golondrino, número 72, con 480 kilos, hasta en cuatro ocasiones, todo enmarcado en ovaciones y olés ensordecedores, después se desmontó Pablo y dejó que solo se fuera a la puerta de caballos el despedido.

El público se encrespó y exigió que el rucio regresara al ruedo. Pablo hizo una seña de que esperaran y finalmente sacó a Mariachi, para dejar tres rosas y el rejón de muerte, que se ubicó trasero y contrario. Dobló el toro. A Pablo Hermoso de Mendoza se le concedieron las orejas del socio, que discretamente entregó a la cuadrilla, soslayando así su triunfo para que todas las manifestaciones fueran para Cagancho.

Lo sacó nuevamente al ruedo y fue entonces para cortarle unos pelillos de la crin, que dispersó por el ruedo, lo despojó de su montura, del bocado y lo liberó de todo compromiso profesional en las plazas de toros. Los aficionados seguían de pie tributando un gran homenaje al noble corcel que, nuevamente, desapareció por la puerta de caballos.

Al final del festejo, a pelo, lo condujo Pablo Hermoso de Mendoza hacía la puerta de cuadrillas y así salió a bordo de Cagancho hasta la calle entre gritos de ¡Torero!

Pablo en su primer toro estuvo como siempre muy torero a pesar de que el toro fue huidizo y mansurrón, le dejó rejones, banderillas a una y dos manos y banderillas cortas, lo mató de rejonazo y saludó en el tercio.

Fue una tarde única, es la primera vez que se le despide a un animal con ánimos de ser un torero de cuatro patas, triunfador y que llegó a ser una figura mundial y sobre todo que se le despidió en las tres plazas de toros más importantes en el mundo, Madrid, Sevilla y México.


LA CRONICA (www.cronica.com.mx) POR GUZMAN VIDALES
EXTRACTO DE LA CRONICA

LA PLAZA MÉXICO SE ESTREMECIÓ CUANDO HERMOSO DE MENDOZA RETIRÓ LA MONTURA Y CORTÓ UN TROZO DE CRIN A CAGANCHO

Sacudió al público la despedida de Cagancho

Al conjuro del nombre de un caballo, la plaza México registró en esta séptima corrida la mejor entrada de la temporada que concurrió a despedir a un jaco que con espectacularidad y alta escuela logró concitar el entusiasmo y admiración de los aficionados en sus presentaciones.

En el toro que inició la corrida, Pablo Hermoso de Mendoza salió a bordo del lusitano Monterrey para colocar los rejones de castigo en buen sitio. Montó luego a Albaicín con el que realizó escalofriantes quiebros y colocó banderillas en lo alto. Cambió luego a Danubio, un tordo del hierro de Murteira Grabe y dejó los rejones en lo alto del morrillo, encelando al burel y toreándolo a la grupa, mientras las dianas resonaban en el coso.

Finalmente, De Mendoza montó a Mariachi, de la raza azteca, con el que colocó rehiletes cortos en un palmo de terreno, por dentro y en corto, con gran alarde de dominio. Para finiquitar esta brillante lidia, Pablo dejó el rejón de muerte algo traserillo y, posteriormente, salió al tercio a agradecer el entusiasmo popular.
reafirmó. Con su segundo enemigo, "Golondrino", de De Santiago, corrido en cuarto lugar, Hermoso de Mendoza salió a bordo del tordillo "Roncal", bregando y entregando el pecho del jaco y realizando vistosos quiebros para colocar el rejón de castigo en todo lo alto.

Gran ovación levantó la aparición de Cagancho, admirado y consentido de nuestros públicos, con el que Pablo, luego de torear acariciando el testuz con la cola del equino, colocó los rehiletes con propiedad. El caballo fue ovacionado a lo largo de la lidia. Cagancho no cesó de cambiar de pasos con elegancia y reafirmar la admiración y el cariñoso sentimiento del público.

El jinete navarro a lomos de Mariachi, de la raza azteca, concluyó la emotiva y lucida faena dejando un rejón de muerte de efectos inmediatos, por lo que el juez, Ricardo Balderas, le concedió las dos orejas a petición general.

Volvió a salir al ruedo el mulato, cuatro albo y listón de 16 años de edad Cagancho, y el propio rejoneador se unió a la ovación que tributaban los tendidos y aplaudió los quehaceres de su caballo estrella y con sostenidas lágrimas y los quitó las bridas, arzones y montura, cortándole al jaco un trozo de crin que esparció por el redondel ante una multitud sacudida por el sentimiento. Cagancho, llamado así en homenaje de aquel diestro gitano, más leyenda que realidad, y el equino, acompañado de su jinete dio la vuelta al ruedo bajo una ensordecedora ovación.

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Al término de la corrida y a petición general, volvió al ruedo Cagancho a dar otra vuelta que, impregnada del sentimiento popular despedía en forma clamorosa a este admirable caballo, cerrándose así una brillante página en la historia del rejoneo en nuestro país por donde han desfilado distinguidos caballeros en plaza de altas cualidades y que patentizaron su dominio de la equitación y la variedad de suertes que pueden realizar con monturas adiestradas a la alta escuela.


LA PRENSA (www.la-prensa.com.mx)
EXTRACTO DE LA CRONICA

VIBRO LA MEXICO CON CAGANCHO

Corta dos orejas Pablo Hermoso en la despedida de su caballo negro, de los ruedos.

Triunfal y emotiva ha resultado la despedida de los ruedos de Cagancho, el caballo más emblemático de la cuadra de Pablo Hermoso de Mendoza. Cuando en el cuarto toro, por cierto de la ganadería de Santiago, apareció Pablo Hermoso montando a Cagancho, la ovación se desgranó y fue el reconocimiento intenso a la trayectoria y las cualidades más que del rejoneador, del caballo, que en su última tarde, confirmó su valor y la entrega para lograr momentos de belleza con los toros.

Así sucedió con ese astado al que toreó cabalgando de costado y entregó el pecho cuando hubo que clavar banderillas, por lo que poca importancia le dio el público a las dos orejas que el juez de plaza concedió para el caballista español.

Cagancho "que portaba en un costado la bandera de México", y Hermoso pasearon los trofeos en una aclamada vuelta al ruedo para después recorrer el caballo en solitario la circunferencia.
Después de haber conseguido las dos orejas, una vez más salió Cagancho por la puerta de los pinchadores, Pablo Hermoso le cortó un mechón de la crin y después se inició una vuelta al ruedo, de las más emotivas que se recuerdan.

Hecho esto, Hermoso lo desensilló y le gritó "¡vete¡", el caballo dudó, Hermoso le volvió a decir "¡vete¡", y de inmediato el equino tomó rumbo a la puerta de los pinchadores, lo que marcaba el retiro oficial y de por vida, de Cagancho de los ruedos.

La cuadrilla de Pablo Hermoso le quitó la montura a Cagancho, poniendo así punto final a una trayectoria llena de éxitos y escribiendo así una página más en la historia de la Plaza México.
Pablo Hermoso, en su primero, estuvo muy bien, teniendo que salir al tercio para agradecer la ovación.


NOVEDADES (www.novedades.com.mx) POR ENRIQUE GUARNER
EXTRACTO DE LA CRONICA

CAGANCHO Y PABLO HERMOSO DE MENDOZA FUERON LO MARAVILLOSO

El arte del rejoneo cuenta con más de 500 años de existencia y por lo tanto han quedado inscritas en su repertorio las denominadas suertes clásicas, como son el clavar de frente, de poder a poder y el hacerlo por el terreno de adentro, que lógicamente contiene mayor temeridad que practicado hacia afuera. A fines de los años 70 el portugués Joao Moura introdujo el quiebro para colocar tanto los rejones como las banderillas, suerte que hoy en día se ha convertido en clásica, aunque en su época constituyó el non plus ultra de los caballistas.

La superioridad que ha ejercido sobre el pasado Pablo Hermoso de Mendoza, reside en varios puntos, siendo uno de ellos su impecable doma de los equinos, su elegante forma de montar y el haberle agregado al clasicismo toda suerte de filigranas complementarias, porque el jinete domina como nadie los terrenos y se adorna muchísimo más que todos los rejoneadores que le precedieron.

Entre los muchos caballos que lo han llevado a la cumbre siempre se ha encontrado su inseparable Cagancho un negro cuatralbo al que inició en 1993 en el menos lúcido de los tercios del rejoneo como es el de muerte, pero poco a poco Pablo Hermoso de Mendoza se dio cuenta de que el caballo era el rey del toreo corriendo de lado, o sea, lo que los portugueses denominan a través, lo que el equino practica llevando la persecución del toro moviendo la cola convirtiéndola en una muleta. Agregaré el que Cagancho como vimos ayer, ejecutó tres comprometidísimas vueltas por el arriesgado terreno de adentro poniendo a la Monumental Plaza México de pie. La notoriedad de esta despedida del caballo que cuenta ya con 16 años de3 edad, resultó maravillosa y de una emoción poco usual.

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Juicio crítico
Hubo una muy buena entrada con lleno en numerados de sol, casi repletos los de sombra y aceptable en generales. A las cuatro en punto hicieron el paseo de cuadrillas Pablo Hermoso de Mendoza sobrfe un caballo negro luciendo a la usanza andaluza una casaca azul. Detrás partes plaza Oscar San Román en azul marino y Fermín Spínola de azul rey, y los dos ternos van bordados en oro. Nuevamente se pierde el tiempo para retirar un espectacular anuncio con flores y vulgar plástico que tanto afea el ruedo de una plaza que tenga el mínimo de seriedad.

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El ganado
Se lidió una pésima corrida de Vistahermosa............

Afortunadamente el rejoneador Hermoso de Mendoza que vio salir por toriles semejantes enjendros, trajo para lidiar en cuarto lugar a un castañito de Santiado, que sin nada del otro mundo, superó por mucho a los sosos y descastados de Vistahermosa.


Pablo Hermoso de Mendoza
Volvió a tener otro triunfo grande, demostrando que no tiene más rival que Fermín Bohórquez, con el que esperamos volverlo a ver en el mes de febrero. Se enfrentó en primer lugar al soso y tardo Trianero con 468 kilos y sobrte el tordo Monterrey clavó dos veces en todo lo alto. Lo único que le afeo para un rejoneador de su categoría, es que apareciera el logotipo de una casa telefónica en los banderines lo cual constituye una publicidad de poca monta. De inmediato sacó al ruedo al alazán tostado Albaicín que lució lo indecible en el toreo de costado poniendo banderillas en todo lo alto. Además el equino torea de través, quiebra una barbaridad y baila precioso. Los adornos con flores cortas se realizaron sobre el tordo Danubio y finalmente utilizó al bayo Mariachi para dos colosales pares de banderillas a dos manos. Desafortunadamente el rejón de muerte quedó caído, lo que deslució su enorme actuación. Saludó en el tercio.

El cuarto se llamó Golondrino de Santiago con 480 por peso e inicialmente Pablo montó al tordo Roncal para rejones, pero de inmediato cambió por Cagancho que produjo una ovación clamorosa. El equino corrió a través jugando con el toro y en tres momentos sin tener terreno suficiente, se metió por adentro para que el caballista clavara en todo lo alto, provocando mucha emoción. Las rosas las colocó sobre Mariachi con el que además dejó el rejón de muerte en todo lo alto. Recibió el precio de dos orejas, pero prefirió compartir las vueltas al ruedo con Cagancho al que incluso le colocaron un gallo de pelea sobre la silla y en los medios Pablo le cortó un mechón de su crin en medio de los aplausos y lágrimas del caballista.

RECORD POR LUIS RAMON CARAZO
EXTRACTO DE LA CRONICA

UNA EMOTIVA DESPEDIDA

Queda a deber el ganado, pero no Cagancho, que montado por Pablo Hermoso de Mendoza, dice adiós a la Plaza México

Hace años hablar de rejoneo en nuestro país significaba hablar del preludio de un festejo o de historia remota, mientras el género en España y Portugal estaba ya en su esplendor.

Pero ése es el pasado; México vive actualmente una auténtica afición en la que la pieza clave ha sido Pablo Hermoso de Mendoza y la entrada en todas las localidades de la México fue muestra que las diferentes capas sociales de nuestra sociedad se interesan por el toreo a caballo.

Ahora bien, el lleno estuvo muy lejos de producirse y hago una pregunta ¿quién será capaz de convocarlo? Y la contesto. Al tiempo que es sabio, dejamos la respuesta.

La Ciudad de México, por pasional, está en permanente insatisfacción vital deseando siempre explotar. En su época hizo ídolo a Joaquín Rodríguez, esto es, en los 30 y 40 del siglo pasado. El que llevó el apodo de "Cagancho", fue uno de los toreros españoles más consentidos de México y ayer que se despedía el caballo del mismo nombre, aficionados muy viejos no pararon en contar anécdotas de quien el próximo año cumplirá 100 años de haber nacido.

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En cuarto lugar se lidió un toro de De Santiago, al final fijo, pero incierto en principio. Con la bandera de México en el cuello y un gallo de pelea en la silla de montar al final de su actuación, Cagancho dio sentida vuelta al ruedo al lado de Pablo Hermoso de Mendoza con lágrimas en los ojos, escuchando las golondrinas, mientras le quitaban las riendas y la silla de montar, para galopar en aires de libertad por el ruedo de La México.

Antes había toreado en banderillas con la grandeza que nos acostumbró a Guitarrista de De Santiago, brindándose en cada momento, toreando por dentro y de costado, seguro de su jinete. Fueron los momentos más memorables de la tarde
.
Con Mariachi concluyó la faena Pablo Hermoso y el juez de plaza otorgó dos orejas protestadas por ser exagerado el premio que concedió el juez de plaza, Ricardo Balderas.

En el primero de la tarde, Pablo lució la doma, la agilidad, el valor de sus cabalgaduras ante un astado deslucido como todo el encierro de Vista Hermosa.

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y el público abandonando sus localidades aburrido por la falta de bravura y despidiendo con aplausos a Cagancho, quien al final se retiró montado por Pablo Hermoso de Mendoza.

CAGANCHO SE APODERO DE LA MEXICO
POR VANIA RAVELO

Apenas apareció por la puerta de caballos, la Plaza México estalló en ovaciones. Cagancho saltó al ruedo y de inmediato acaparó los flashes y las demostraciones de afecto de todos los aficionados que ayer casi llenaron los tendidos del coso capitalino, sólo para presenciar su despedida. El adiós fue por demás emotivo por lo que Pablo Hermoso no pudo contener el llanto, mientras observaba como su jaca estrella era homenajeada de pie y por última vez en la plaza más grande del mundo.

Volaron las Golondrinas

La mala nota la dio la banda de música de la Plaza México que se olvidó de enmarcar la última vuelta al ruedo de Cagancho con los acordes de las nostálgicas "Golondrinas". Fue hasta que el negro cuatralbo llegó al burladero de la contraporra, cuando se escucharon las Golondrinas.

El buen detalle

Conmovido por la emotiva despedida de Cagancho, el diestro queretano Oscar San Román tuvo el detalle de brindarle la faena del segundo de su lote a Pablo Hermoso de Mendoza. Los toreros apoderados por Juan Arturo Torres Landa, se fundieron en un caluroso abrazo que selló el sentido brindis.

PARA RECORDAR
POR VANIA RAVELO

Dejó parte de la coleta de Cagancho en el ruedo para perpetuar su recuerdo en la Plaza México

El momento fue por demás emotivo, por primera vez en la historia de La México un caballo se despidió prodigando arte y sentimiento en el ruedo, montado por el mejor rejoneador del mundo. Pablo Hermoso de Mendoza y Cagancho, pusieron ayer brillanten punto final a uno de los capítulos más importantes en la historia del toreo a caballo y después de ello, el español se dio tiempo para recibir a RECORD en su hotel

¿Qué sabor se lleva de la despedida de Cagancho en La México?
Fue una tarde preciosa, toda la ilusión que yo tenía y el sentimiento de que las cosas le salieran bien a Cagancho, así fueron, fue la auténtica estrella de la tarde. Sobre todo, tengo un sentimiento de cariño y gratitud hacia la afición porque le regalaron dos orejas a Cagancho porque se las ganó a ley y valía mad....., como dicen aquí que yo me hubiera dedicado con el rejón de muerte, lo importante es que Cagancho había estado bien y se merecía salir por la puerta grande.

¿Cuál fue el sentimiento cuando Cagancho apareció en el ruedo y el público se puso de pie para ovacionarlo?
Fue uno de los momentos difíciles de la tarde, porque al sentir esa emoción y esa entrega, quieras que no, sale a flor de piel tu sensibilidad y el cariño hacia el animal. Tuve miedo de venirme abajo, recordé la primera aparición que hice con él en Madrid, que después de tener el primer contacto con el toro y conseguir que la plaza se pusiera materialmente en pie, agarré la banderilla para ponérsela al toro e impregnado de la emoción, no era capaz de sostenerla en mis dedos. Recordé ese momento y tuve que venirme arriba.

Torearon por dentro y enhilados en tablas de una forma sensacional.....

Así es, es una de las virtudes de Cagancho, cuando el toro embiste bien en los medios, lo goza y lo torea bien, pero cuando el toro se raja y se pone en terrenos que a cualquier otro caballo le cuesta mucho entrar, pues a él le da lo mismo por dentro que por fuera, lo que hace es enroscarse con el toro hasta que lo desengaña y lo somete.

Fue imposible contener el llanto al "cortarle la coleta".....
Sí, así es. Era el momento emotivo y de decir ahora sí es el final. Además en otras ocasiones me guardé su pelo para recuerdo, pero hoy (ayer) quise derramarlo por la Plaza México para simbolizar que Cagancho se queda en ese ruedo que siempre lo quiso tanto y en que fue capaz de regalar momentos de tanta brillantez.

¿Cómo van a festejar este triunfo?
Ahora mismo voy a viajar a San Miguel de Allende donde tenemos preparada una fiesta para esta noche con todos los familiares que vinieron a verlo, amigos de aquí de México y muchos otros que se desplazaron desde España, nada más que para estar al lado de Cagancho en esta noche tan emotiva.
Así, entre la nostalgia y la alegría que provocó el triunfo que conquistó ayer este binomio perfecto, Pablo Hermoso de Mendoza guardará en su corazón cada uno de los momentos de triunfo y gloria que compartió al lado de Cagancho, el caballo de nombre gitano, que revolucionó el mundo del rejoneo en cada una de las plazas que pisó.


OVACIONES (www.ovaciones.com) POR HERIBERTO MURRIETA
EXTRACTO DE LA CRONICA

¡CAGANCHO SE DESPIDIO TRIUNFANDO¡

Cobijado por el entusiasta público mexicano, Pablo Hermoso de Mendoza jubiló ayer al famoso Cagancho, su gran aliado de varios años, ante unos 30 mil espectadores en la Plaza México. Lo hizo después de lidiar a su segundo toro, de la ganadería de Santiago, frente al cual el equino lusitano lució por última vez sus grandes cualidades artísticas. La corrida, que tanta expectación había despertado, estuvo a punto de malograrse por el vergonzoso espectáculo que ofrecieron los toros de Vistahermosa, contradicción de la bravura toreable, con la que se estrellaron los de a pie, Oscar San Román y Fermín Spínola. Nos e puede entender el despropósito que significa seguir trayendo a la capital toros de una casa ganadera que ha tenido repetidos tropiezos en el coso metropolitano en las más recientes temporadas. Tropiezos ocasionados por su proverbial debilidad, y en esta ocasión, por su alarmante mansedumbre.

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EL FESTEJO

Gran entrada (unos 30 mil espectadores) provocó el anuncio de la despedida de Cagancho, el caballo lusitano de capa negra, que hace algunos años Pablo Hermoso adquirió en Portugal. No está de más recordar en esta hora que el navarro bautizó así al caballo como homenaje a Joaquín Rodríguez Ortega, el torero gitano nacido en el barrio de Triana el 17 de febrero de 1903, que alcanzara gran fama en México por su gracia y su arte inconmensurable. Pablo consideró que debía lanzarlo al ruedo por última vez cuando apareció el toro Golondrino, de la vacada de Santiago. Después de un par de vistosos quiebros montando a "Roncal", Hermoso trajo a escena a Cagancho, quien deleitó al gentío con su rítmico galope de costado y la banderilla a una mano, pasándose por dentro. Aunque el toro no era el idóneo para un adiós de apoteosis, Cagancho volvió a dejar constancia de su categoría, lo que impulsó al caballista a pegarle un abrazo tras una emocionante reunión. Clavó tres rosas montando a Mariachi, antes de hundir el rejón de muerte en buen sitio y recibir las dos orejas que concedió el juez Ricardo Balderas. En los medios cortó unas coletas de la crin del caballo y las esparció sobre la arena. Alguien le envolvió a Cagancho una bandera de México, detalle que pareció inapropiado. Hermoso con lágrimas en los ojos, recorrió el ruedo entre aclamaciones. Con maestría había encelado al que abrió plaza, que nunca apretó demasiado a sus cabalgaduras. En aquella lidia destacaron dos fantásticos doblones, montando a Monterrey, y los pares a dos manos sobre los lomos de Mariachi. Salió al tercio después de un rejonazo caído.

¡SIEMPRE EN TORERO¡
POR MARYSOL FRAGOSO

Horas tensas vivió "Cagancho"

"Cagancho", caballo emblemático en la historia del rejoneo, toreó ayer por última vez. Se fue de los ruedos en el magno escenario de la monumental Plaza México. La despedida que le preparó su jinete, Pablo Hermoso de Mendoza, resultó emotiva y cuando la afición -puesta en pie les aplaudía, el caballero navarro rompió en un llanto que condensaba sentimientos encontrados: tristeza, alegría, añoranza y satisfacción.

A primera hora de la mañana habían llegado al coso doce caballos estrella de la cuadra del navarro, entre ellos estaba "Cagancho", que fue atendido a cuerpo de rey por los caballerangos, que tras cepillarse lo peinaron y le colocaron los característicos lazos blancos. Luego le pusieron las riendas, lo ensillaron y hasta abrillantaron los estribos. Apareció entonces la portadora de una camiseta que decía: Hasta siempre "Cagancho". Centenar y medio de personas que deseaban fotografiarse y contemplar el proceso previo a la corrida hicieron difícil el faenar del equipo mendocino. Entre tanta gente destacó la presencia de españoles y franceses que hicieron el viaje para asistir al acontecimiento: lo mismo familiares, amigos, aficionados, periodistas y fotógrafos.

Una hora antes de que iniciara la corrida Pablo llegó al patio de caballos y se dirigió de inmediato hacia su fiel e inseparable amigo con el que logró la ascensión a la gloria. Ambos lucían tensos y con nerviosismo. Tras montar a cada equino y terminar el calentamiento, De Mendoza, se fundió con su corcel en un gesto singular, seguido de un cariñoso beso. El momento del adiós llegó en el segundo de su lote. Cuando el caballo apareció en el ruedo se apoderó de éste, como los grandes actores que en cuanto pisan el escenario lo inundan con su presencia. Brindó una estupenda actuación, plagada de técnica, temple y experiencia. Luego del corte de un mechón de la crin y de una memorable vuelta al ruedo Pablo le quitó las riendas y la silla, un simbolismo que representa la vuelta a la libertad que desde ahora disfrutará este artista que tan grandes faenas realizó en los ruedos del mundo. Al final salió de la plaza por la puerta grande. De este modo se fue "Cagancho", con el mismo estilo con el que siempre triunfó en todos los alberos: ¡Siempre en figura¡ ¡Siempre en torero¡.

¡VOLVIO A SORPRENDERME!

Al término de la corrida Pablo Hermoso declaró: "'Cagancho' ha tenido una más de sus grandes actuaciones. Ha vuelto a sorprenderme. Tenía casi cinco meses sin salir a una plaza y salió como si acabara de torear ayer. Me encanta como resolvió. Cambió el áspero y distraído juego del toro en una embestida entregada y más suave. Toreó perfecto por los adentros, por afuera, al costado, en fin, ha estado enorme. Estoy contento porque las cosas hayan terminado así".


REFORMA (www.reforma.com) POR GUILLERMO LEAL
EXTRACTO DE LA CRONICA

LA MEXICO SE RINDE ANTE LA ULTIMA CORRIDA DE "CAGANCHO"

PARTE COMO MAESTRO

Ayer en la México se despidió una figura del toreo, sin embargo este adiós no fue como tantos otros que la monumental ha vivido a lo largo de sus 56 años, éste fue sui generis, especial, emotivo, en una sola palabra: histórico.

Y es que la figura era un caballo.

Sí, el más famoso en el toreo, "Cagancho", que ayer cabalgó por última vez en el ruedo de una plaza de toros y lo hizo como siempre, su impecable presencia, el valor que tantas tardes le hizo triunfar, ese que lo orilló a recibir cornadas; pero sobre todo con el temple y torerismo que permitió a su jinete, a su amigo, Pablo Hermoso clavar cuatro banderillas.

En cada una de ellas hubo la emoción que levantó de sus asientos a los 28 mil espectadores que acudieron a la histórica tarde y es que "Cagancho", cabalgaba de costado, encelando al animal y cuando lo tenía a centímetros de las ancas, cambiaba su trayectoria y por dentro, cerrado en tablas, por donde parecía no caber, pasaba.

A la hora del encuentro, entregaba el pecho y permitía que Hermoso clavara en todo lo alto. Cuatro ovaciones que fueron eternas; el caballo, como si supiera que era su despedida, se entregaba en cada uno de sus movimientos frente al astado de De Santiago que tardó en entregarse.

La pasión se respiraba en la plaza y cuando el rejoneador echó pie a tierra y "Cagancho" se fue sólo rumbo a la puerta de picadores, la ovación resultó ensordecedora.

Hermoso montó a "Mariachi" para clavar cuatro rosas y después entero, pero caído el rejón de muerte, pero ello poco importaba, el público quería decirle adiós a "Cagancho", por eso cuando le concedieron a Pablo dos orejas, premio que le protestaron, éste ni siquiera dio la vuelta al ruedo.

Pidió unas tijeras y se fue al centro del ruedo en donde esperó a "Cagancho" y como si fuera un hijo, lo besó, lo acarició, para después cortarle un mechón de la crin.

Caballo y caballero dieron una emotiva vuelta al ruedo en la que caían prendas de vestir, mientras en un símbolismo mexicano le pusieron un gallo en la silla de montar y le colocaron una bandera tricolor al cuello, ésta la tuvieron que quitar poco después por mandato del juez de plaza y es que el lábaro patrio no puede ser utilizado en el ruedo.

Pablo había sido rebasado por "Cagancho" y el público emocionado y de pie observó cómo le quitaron la silla de montar y los arreos, clara señal que a partir de ahora el caballo es parte ya de la leyenda, de la historia que, difícilmente, se volverá a repetir.

En su primero, un toro que se quedó parado, Hermoso lució al clavar rejones, banderillas a una y dos manos, pero sobre todo el dominio de sus cabalgaduras. Mató defectuosamente y por ello únicamente salió al tercio.

Séptima corrida
Asistencia: 28 mil espectadores, aproximadamente.
Clima: apacible, con un poco de frío al final.
Toros: 5 de Vistahermosa y uno de De Santiago.
- Pablo Hermoso (usanza española con chaqueta azul turquesa): al tercio en su primero y dos orejas en su segundo.
- Oscar San Román (azul marino y oro): Palmas en el segundo y ovación en el quinto.
- Fermín Spínola (azul rey y oro): al tercio en el tercero y ovación en el sexto.
Detalles: el quinto de la tarde saltó al callejón, golpeando a dos porteros que fueron atendidos en la enfermería.


CABALGA HACIA LA HISTORIA
POR GUILLERMO LEAL

Visiblemente emocionado Pablo Hermoso de Mendoza reconoció que la despedida definitiva de "Cagancho" en la México tuvo un cúmulo de emociones que no se habían presentado en las otras tres plazas, Madrid, Sevilla y Pamplona.

Desde que salió al ruedo y hasta que por el eje vial 6 sur, afuera de la México, cabalgó en medio de cientos de personas, vitorearon al caballo y a su jinete.

"Yo sabía que la despedida en la México iba a ser especial, sin embargo resultó inolvidable, la entrega y el cariño del público no tiene precio. Todo resultó perfecto, estoy orgulloso de "Cagancho" que manera de entregarse, de ir al toro, se mostró torero y valiente.

"Tenía "Cagancho" seis meses o así de salir a una plaza de toros, desde su despedida en Pamplona y se le vio como si no hubiese dejado de torear, Cada una de las despedidas, en Madrid, Sevilla, Pamplona y ahora la México fueron inolvidables, sin embargo hoy he sentido algo muy especial. El público se olvidó de mí y qué bueno, porque hoy era la tarde de "Cagancho", señaló Hermoso de Mendoza.

Al termino de la corrida el caballista navarro volvió a montar a "Cagancho" y salió por la puerta de cuadrillas. Era tal la cantidad de aficionados que querían ver de cerca al caballo, que Hermoso enfiló su cabalgar por una de las rampas que llevan a la puerta principal de la Plaza México, salió a la calle y siguió por el eje 6 sur hasta casi llegar a Insurgentes.

Ahí Hermoso se bajó, se metió a su camioneta, mientras los caballerangos regresaron al caballo a la plaza.

"CAGANCHO", TORERO GRANDE
POR JOSE LUIS ORNELAS

Eran las 3:02 de la tarde cuando Pablo Hermoso de Mendoza llegaba a la puerta principal de La Plaza México. Su habitual sonrisa tenía un dejo de tristeza y nerviosismo. Sin bajar de su camioneta, se dirigió por sombrió túnel rumbo abajo, porque al final le esperaba ya "Cagancho". El encuentro entre los dos toreros, sólo ellos lo vivieron, era la última vez juntos en un patio de cuadrillas.
Las 4 en punto, el paseíllo y no aparece "Cagancho". La lidia del primer toro sirve para que el caballo "Albaicín" muestre su salero y valentía, pero "Cagancho", no aparece. La espera se prolonga y en los tendidos se respira un aire de resignación, será hasta el cuarto toro cuando veamos a "Cagancho" en el ruedo.

Y mientras el más famoso caballo de la historia taurina esperaba quizá nervioso, quizá indolente, al fondo del túnel de cuadrillas, actuaban un aseado San Román y un imaginativo Spínola cuya creatividad le alcanzó para brindarle un toro a Emilio Azcárraga Jaen, diciéndole que era "una persona muy importante para la fiesta"; y habrá de serlo, pero por el poco apoyo que ha dado al espectáculo taurino.

Por fin, cuando el reloj marca las 5:22, aparece señorial "Cagancho". El ruedo se inunda de torerismo ante la majestuosidad presencia del caballo bohemio de las plazas de toros; el tendido entonces queda inmerso en una emoción inteligible. En torero y en artista estuvo el caballo que nació con el temple en su temperamento equino, haciendo sentir el arte que sólo comprenden los privilegiados. Fue su última y como siempre, mejor faena.

Luego vino la ceremonia del adiós. Las lágrimas rodaron por el rostro de Pablo cuando fue quitando los arreos, uno a uno, a su inapreciable amigo en el mismo centro del ruedo, para que al quedar liberado de ellos, corriera alegremente dejando tras de sí el misterio del toreo.

Y al salir de la plaza, abrió la Puerta Grande, la que sólo abren los toreros buenos, y acompañado por Pablo que le montaba, "Cagancho" tomó rumbo hacia la noche rodeado de los aficionados que le vitoreaban y así, triunfante y desde ayer legendario, "Cagancho" se fue perdiendo entre las luces que iluminaban su andar por el eje 6 sur, llevándole rumbo a su libertad.


LA JORNADA (www.jornada.unam.mx) POR JOSE CUELI
EXTRACTO DE LA CRONICA

CAGANCHO, TEMPLE, QUIEBRO, MANDO.....

Cagancho, pereza con brío juncal, danzó alrededor de la Plaza México en su despedida y enloqueció a los aficionados. El aplausos y el clamoreo fue el adiós de México, a los sones de Las Golondrinas. El caballo feo, nervioso, emotivo, cuatralbo, mechoncillo en la cara, gracia lusitana contrastante con la negrura de su porte que lo hicieron único, correrá a reunirse con las yeguas que le esperan en el cortijo. Desde mañana toreará a las yeguas, aliviando el peligro, como toreó a los toros, milagrería pura, merced al giro quebrado del serpentear de su cuerpo. En el revuelo de la lentitud de los giros, recordará como mecía la cola cual capote, citaba a pitón contrario con el pecho, apalancándose en las patas, cuarteaba, y se reunía y acariciaba los bureles, lo mismo con los rejones, rosas y banderillas, enlaces de encajería, trasluz de un estilo único.

Atrapado en las manos de su caballero, Pablo Hermoso de Mendoza, espirales infinitas alzaban al vuelo de su farolear, gira que gira, que semejaban un mariposear torero. Un rico sabor a canela dejó en las plazas de toros, en su jugar al toro clásicamente -citar, templar y mandar- después recortar a los toros y adornarse. Nuevamente en su despedida en el coso de Insurgentes volteó la plaza boca abajo y salió garboso por el eje seis, cargando al rejoneador estrella que lo acompañó en su vida torera.

Cagancho le dio a su torear por las plazas del mundo, las sombras de sus entrañas, huellas de su natal Portuga al ritmo melancólico de los fados. Mirada dura en su torear a la muerte y en los giros la dulzura que recibirán las yeguas a partir de mañana. ¿Adiós Cagancho torero?.


EN SU DESPEDIDA DE LA PLAZA MUERTA EL CABALLO CAGANCHO CORTO DOS OREJAS
POR LUMBRERA CHICO

El equino salió por la puerta grande y recorrió las taquerías aledañas al coso

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Por primera vez, desde que la memoria recuerda, la gente fue a la Monumental Plaza Muerta (antes México) a disfrutar el arte taurino de un caballo. A nadie le interesaba el cartel compuesto por el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza y los peatones mexicanos Oscar San Román y Fermín Spínola (que triunfó el domingo anterior). Mucho menos el encierro de la vacada guanajuatense de Vistahermosa, o el apego a una de las tradiciones más antiguas de nuestra cultura popular. No: el público fue a los toros únicamente por ver a Cagancho.

Y ante una muchedumbre estimada en 22 mil espectadores, el feo y basto pero estupendo corcel negro cuatralbo, que se hizo universalmente famoso con el nombre de guerra del gitano Joaquín Rodríguez, entro en el ruedo en punto de las 5:25 de la tarde, peinado con un listón blanco sobre la crin, vestido con una silla de montar a la usanza andaluza y vendado en las cuatro extremidades con albas polainas de algodón.

En la arena estaba Golondrino, toro castaño de 480 kilos perteneciente al hierro de De Santiago, al que Pablo Hermoso había incluído por sus cojones en el sorteo y al que acababa de clavarle tres fulminantes rejones de castigo en buen sitio, después de lucirse sin pena ni gloria, ante Trianero, el primero de la tarde, éste sí de la ganadería (o invalidería, más bien) de Vistahermosa, que trajo cinco novillos de arrastre lento, porque era así como se arrastraron por los suelos a causa de su mansedumbre y debilidad.
Pero dijimos que en la arena estaba Golondrino y Cagancho pegó la carrera espoleado por su jinete, y los tendidos enloquecieron en el acto pasmados al contemplar como desafiaba al bovino con cites estatutarios, cómo le ofrecía el cuerpo y se lo ocultaba al momento de la reunión, como templaba los pitones con los ijares galopando de costado, cómo lo remataba con el pase de pecho abanicando la negra cola, como se paseaba delante de él acercándole la grupa a los belfos, cómo, en suma, dejó impresa en el cemento fresco de la posteridad su inmarcesible grandeza de caballo torero.

Nueve minutos duró la faena realizada por Cagancho, que llegó al clímax cuando Pablo Hermoso le abrazó con fervor y lo besó en el cuello, estampándole un chupetón que ahí queda. Luego el navarro lo mandó a descansar y montado en Mariachi clavó tres rosas, cada una más trasera que la otra, antes de matar de un bajonazo de efectos retardados. El público sacó entonces los pañuelos y aunque era una minoría, el juez Ricardo Balderas, que está irreconocible, no vaciló en conceder la oreja, más como ésta fue pitada por un puñado de inconformes, creyó que le pedían la segunda y, alegremente, las dio.

Pablo Hermoso ordenó que Cagancho saliera de nuevo, esta vez para llevarlo al centro del redondel, cortarle un mechoncito del copete y acompañarlo a dar la vuelta al hilo de las tablas, para que recibiera los ramos de alfalfa de las mujeres y los terrones de azúcar de los niños. Pero a medio trayecto alguien le colgó sobre el pecho la bandera mexicana y le amarró un gallo giro sobre la grupa. Por último, su amo lo despojó de la silla y de la carona y lo dejó partir, desnudo como vino al mundo.

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Cagancho salió a la calle por la puerta grande de la Muerta y transportando a Pablo Hermoso recorrió los puestos de tacos y garnachas que rodean la mole de Mixcoac, antes de retirarse a su hotel donde a la hora de cerrar esta crónica aún celebraba con una manada de yeguas de Polando y Santa Fe.

Fuentes bien informadas aseguran que ahora el noble equino se irá a Estados Unidos a trabajar como ejecutivo de Procter & Gamble, porque si esa transnacional contrató para tal efecto a un burro como Ernesto Zedillo, con más razón incluirá en su crew a un señor caballo como Cagancho.

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